Anna Tarrés manda a sus chicas que 'se corten la coleta' antes de la final de natación sincronizada por equipos de esta tarde. El objetivo no es otro que apostar por la puesta en escena.
Golpe de efecto para intentar limar los 0,8 puntos de diferencia que nos sacan las chinas en la competición por equipos de natación sincronizada. Anna Tarrés, seleccionadora nacional, no está dispuesta a conformarse con el bronce en los Juegos Olímpicos de Londres.
Por eso, ayer por la tarde, poco después de terminar la rutina técnica que las colocaba en tercera posición, y antes de que esta tarde -16.00 hora peninsular española- vuelvan a sumergirse en la piscina, mandó a sus ocho sirenas a la peluquería a 'cortarse la coleta', como los toreros.
El moño característico que hemos visto en nuestras nadadoras en los primeros días de competición estorbaba a la hora de colocarse el casquete que se ha confeccionado para la ocasión. Así que, fuera.
Clara Basiana, Alba Cabello, Ona Carbonell, Margalida Crespi, Andrea Fuentes, Thais Henriquez, Paula Klamburg, Irene Motrucchio y Laia Pons se dirigieron a la casa de España en Londres para cambiar su 'look' y favorecer "la puesta en escena", tal y como aseguró la seleccionadora.
La primera en ponerse a disposición de las tijeras que iban a transformar su 'look' fue la veterana del equipo y ya plata en Londres gracia su dúo con Ona Carbonell: Andrea Fuentes. "Vamos a dejar a todo el mundo con la boca abierta", sentenciaba la catalana nada más ver cómo su melena desparecía.
Tarrés explicaba en rueda de prensa que esta decisión se ha tomado "con la idea de que esté todo unificado. Vamos a intentar sorprender una vez más con la puesta en escena. Éste será el punto definitivo, el punto de innovación que pondremos en práctica en estos Juegos".
Nuestras nadadoras utilizarán un bañador realizado por Dolores Cortés y diseñado por Marc Arañó, estructurado con planos de color con tonalidades flúor que describe el carácter vivaz y potente del ejercicio. A esta estructura de bloques de color se superponen unas piezas laminadas de oro y plata.
El traje de baño es una apuesta por la innovación y supone algo nunca visto en la natación sincronizada que simula el cuerpo de un animal marino. Para la realización del mismo se ha utilizado un material laminado con efecto reflectante que configura en forma de escamas el cuerpo de las nadadoras sobre un tul transparente.