Belleza VIP

Foto: Cuando la ves no puedes creer que ya sea abuela: un rostro juvenil, una figura envidiable de talla 38... ¡nadie diría ...

Carmen Posadas, 55 años: “No me avergüenzo de los retoques”

  • “Me encanta todo lo que puedes hacerte sin bisturí. Además, mantienes un aspecto lo más natural posible” afirma Posadas.

Cuando la ves no puedes creer que ya sea abuela: un rostro juvenil, una figura envidiable de talla 38... ¡nadie diría que ha cumplido los 55! Y es que, además de admitir que posee “buena genética”, tiene la suerte de que su hija, la dra. Sofía Ruiz del Cueto, le hace los tratamientos de medicina estética a los que periódicamente se somete.


“Es una ventaja, porque conoce mis gestos y la expresión de mi cara”, reconoce. El primer tratamiento que se hizo fue rellenarse el rictus, pasados los 35 años, porque “lo tenía muy marcado y me envejecía”. Después, cuando su hija decidió dedicarse a esta especialidad, se convirtió en su paciente.

Ahora, la dra. Ruiz del Cueto codirige con la dra. Mar Mira la Clínica de Medicina Estética Mira + Cueto. “Me encanta la cantidad de recauchutados que puedes hacerte sin bisturí y, además, consigues mantener un aspecto lo más natural posible”, dice entusiasmada Carmen.

Pero esto no significa que se haya convertido en adicta a estos tratamientos: “Es consciente de que no quiere cambios drásticos, sino pequeños retoques allí donde los necesita y sin que modifiquen su expresión”, dice Sofía. Cuando la escritora ve su carnet de identidad y se mira en el espejo, ¿qué piensa? “Virgencita, que me quede como estoy”, sostiene, entre risas, Posadas.

Los tratamientos que se hace, según la dra. Ruiz del Cueto, “son más bien preventivos: nutrir la piel, hidratarla o aplicarle las vitaminas que necesite. No se trata tanto de rellenarle aquí o allá, sino de mantenerle la piel joven, por eso los programo a lo largo del año”.

Aunque la escritora es bastante disciplinada, está promocionando su último libro “La cinta roja” (Espasa) y ha tenido que dejar un poco de lado los tratamientos, “pero en cuanto termine vengo a que Sofía me de un repaso”. La doctora reconoce que su madre tiene una buena estructura en la cara, con los pómulos marcados y eso “le va a ayudar a prevenir la flacidez”.

Sin embargo, su punto débil son las arruguitas bajo los ojos: “Esa zona es muy complicada de tratar y aquí ni si quiera funciona el botox”, admite Sofía. El próximo tratamiento que le va a hacer es aplicarle luz pulsada para borrarle las manchitas de las manos y alguna que tiene en la cara: “He tomado mucho el sol, pertenezco a la generación del lagarto...”, explica entonando el “mea culpa”. 

Aunque se operó de la nariz con 16 años, se muestra reacia a volver al quirófano. “Llegará un momento en que no queden mujeres de mi edad sin operar. Me parece patético intentar aparentar 30 años si tienes 60”, afirma.

Sin embargo, admite los retoques que se hace con regularidad: “No es nada de lo que me tenga que avergonzar. Al contrario, cada edad tiene su belleza y, si puedes hacer un poquito de trampa para estar mejor, perfecto”. Su hija comparte opinión: “Es como si sales de la peluquería y dices que te has levantado así... Los adelantos están para aprovecharlos”. Más información: Clínica de Medicina Estética Mira + Cueto. Telf.: 91 563 25 14.