Está dispuesta a ser la próxima
mujer que corra en Fórmula 1 a base
de talento, tesón y mucho trabajo.
Eso sí, sin perder un ápice de la
feminidad que demuestra al mostrar
las tendencias de peinado con 'Kerastase'.
Es una mujer espléndida. Cuando entra en
el hotel Petit Palace Savoy Alfonso XII,
los hombres se vuelven a mirarla, pero
ella no parece darse cuenta. Camina con
la seguridad de los deportistas, dispuesta
a ser la próxima mujer en correr en la
Fórmula 1. “Sabemos que Bernie Ecclestone
[presidente de Fórmula 1] quiere
preparar a una mujer para que llegue a
esta categoría, lo considera algo posible y
diferente”, explica. Carmen Jordá está dispuesta a luchar por ser
esa mujer con todas sus fuerzas. “Es mi sueño desde que era un
bebé”, dice con rotundidad.
- Mujer hoy. Mujer, guapa, joven... ¿Son éstas ventajas o desventajas
a la hora de ser piloto?
- Carmen Jordá. Siempre he tenido el handicap de ser “la chica
que corre”. A muchos les parece raro, pero otros te valoran más
porque hay pocas mujeres en esto. Es un deporte de riesgo y sacrifi
cado. Estoy en la GP3, la antesala de la Fórmula 1. Se nos
exige mucho y sabemos que tenemos que rendir al máximo.
- ¿Cómo empezó en esto?
- Mi padre era piloto, y a los 12 años ya corría en karts. A los 16 me
ficharon para un equipo de monoplazas y empecé en Fórmula 3.
Me fue bien y, con 21 años, me fui a Estados Unidos a correr.
¡Llevo media vida en esto! A mi padre le gusta que compita. A
mi madre, no. Me dice que gane, pero que no corra. Soy muy
competitiva y perfeccionista. ¡Quiero ganar en todo! Y siempre
me exijo más. Soy mi principal competidora.
EN EL CIRCUITO
- ¿Cómo se cuida usted?
- Soy muy disciplinada, especialmente en los viajes. Hago siempre
al menos cinco comidas variadas, para llegar fuerte a las carreras.
Antes de una competición como algo más, para tener más
energía, y evito los dulces, para tener estables los niveles de azúcar
en sangre. Y trabajo para mantenerme. Por ejemplo, el chocolate
lo dejo para Navidad y solo a veces me doy un capricho.
- ¿Cuál es su plan de entrenamiento?
-Es constante, aunque se intensifica al empezar la temporada.
Corro cada día al menos 45 minutos y hago ejercicios específicos, sobre todo con pesas. Hay que tener fuerza. Cualquiera puede
llevar un coche a 250 km/h, pero cuando llegas a una curva y
tienes que bajar tres marchas y entrar a 190 km/h... es necesario
tener aguante. Como mujer, además, hay que prepararse el doble,
porque no somos físicamente tan fuertes como los hombres.
- Es un deporte muy completo, entonces.
- Un piloto debe ser como un atleta. Hace falta resistencia, y también
fuerza física y mental. Entre el mejor y el peor piloto de una
carrera, a menudo, solo hay una diferencia de tres segundos. ¡Y
eso no es nada! Eso hace que la capacidad de sufrimiento y la de
aguantar sean las que te permiten avanzar.
- El accidente de María de Villota ha puesto de relieve que también
es un deporte peligroso. ¿Qué mensaje le gustaría enviarle?
- La noticia de María nos conmocionó a todos: llevaba toda su
vida luchando por su carrera deportiva y ahora estaba a punto
de culminar su sueño. Es muy fuerte y estoy segura de que
saldrá bien. Ella ya sabe que le deseo una buena recuperación.
¡Todos la estamos esperando!
- ¿Teme que su físico distraiga a la gente de sus logros deportivos?
- A veces puede llegar a molestarme, porque estoy sacrificando
mucho por un deporte que quiero. Pero sé que esa faceta está ahí y que, en cierto modo, es parte de mi trabajo. Pero nadie
me regala nada. Tengo que estar al nivel de los otros pilotos, que
es altísimo. A mí me gustaría estar encerrada en un circuito todo
el día, y entrenar y entrenar, pero sé que estas otras facetas son
importantes. Y cuando logras algo, es bonito que la gente pueda
ver el trabajo que has hecho.
- ¿Qué ha dejado atrás por el deporte?
- Muchas cosas: fiestas de fin de curso, tiempo libre... Ahora estoy
cursando Administración de Empresas, aunque lo hago poco a
poco porque me cuesta encontrar tiempo. Pero tengo apoyo y,
en la medida de lo posible, tengo la suerte de que me ajusten los
horarios a mi temporada, cuando estoy más libre.
CREMAS Y GASOLINA
- Desde el punto de vista de la belleza, ¿se cuida mucho?
- Me gusta verme bien. Como a todas, ¿no? Tengo poco tiempo.
Pero tengo que cuidarme porque entre el deporte, que te hace
sudar mucho, el casco, los aviones... En mi caso tengo que vigilar,
sobre todo, la hidratación.
- ¿Cómo cuida su piel?
- Estoy muy contenta con el apoyo que me brinda la marca Germaine
de Capuccini que, además está en Alcoy, donde yo nací.
Siempre que estoy en casa, aprovecho para que me mimen. Me
ayudan a mantener la piel hidratada (como he dicho, necesito
una buena rutina de cuidados, tanto en cabina como en casa).
Me encanta, sobre todo, su crema de algas para el cuerpo, ¡me
deja la piel como la de un bebé!
- ¿Cómo queda el casco con el lápiz de labios?
- Bueno... [ríe] ¡Choca un poco! En el circuito es más habitual
mancharse de grasa o de gasolina, la verdad. Pero, aunque me
encuentre en un circuito, en mi bolsa siempre llevo una máscara
de pestañas y un bálsamo de labios rojo.
- ¿Cuál ha sido su último capricho de belleza?
- Un brillo de labios, ¡queda precioso cuando estamos morenas!
SECRETOS DE UNA MELENA ESPLÉNDIDA
“Llevo muchos años
mimando mi pelo con
Kérastase. Uso a diario
un champú de brillo y
un acondicionador. Y,
cuando puedo, me aplico
la mascarilla nutritiva
Masqueintense durante,
al menos, 15 minutos (el
pelo, con el casco, queda
muy reseco). Es una
maravilla. También me
pongo un aceite que me
proteja del calor. Ahora
uso Elixir Ultime. Cuando
quiero darle más volumen,
recurro a Stimuliste, que le
aporta densidad.
Estilismo: Inma Barandica / Ayudante
de estilismo: María F. Folla / Peluquería:
Roberto del Toro, de Yolanda
Aberasturi (www.yolandaaberasturi.
com) para Kérastase / Maquillaje: Paula
Soroa / Agradecimientos: Hotel Petit
Palace Savoy Alfonso XII
(www.hthoteles.com).