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Foto: Con el inicio del curso, los buenos propósitos inundan nuestra lista de asuntos pendientes. “Mañana me apunto al ...

Luce tipazo sin tener que pasar por el quirófano

  • El verano ya se escribe en pasado perfecto y poco a poco la rutina ha ido comiendo el terreno al recuerdo del relax estival. Sin embargo, si hay algo que no nos deja olvidarnos del todo de aquellos felices días es el precio que ahora paga nuestro cuerpo por los excesos pasados. Aperitivo en los chiringuitos de la playa, el ‘pescaíto’ y las paellas, unos cócteles a la orilla del mar, helados para soportar los 40º grados a la sombra… Y, ahora, unos kilos de más que no somos capaces de dejar atrás con la misma facilidad con la que agosto nos dijo adiós.

Con el inicio del curso, los buenos propósitos inundan nuestra lista de asuntos pendientes. “Mañana me apunto al gimnasio”, “el lunes empiezo la dieta”, “desde la semana que viene dejo el coche en casa y voy a todos sitios andando”, “ya no voy a tomar más comida rápida ni sándwiches de la máquina de la oficina”. ¿Cuántas veces nos hemos repetido estas mismas frases? Y, lo más importante, ¿cuándo lo hemos llevado a cabo?

Efectivamente, la clave está en llevar una dieta sana y equilibrada y en practicar deporte de forma regular. Sin embargo, como no siempre nos resulta tan fácil como nos gustaría porque el día sólo tiene 24 horas, te proponemos tres soluciones para poder lucir tipazo este otoño-invierno sin tener que recurrir al siempre temido bisturí.

Guerra contra la celulitis: vacumterapia y mesoterapia

El examen del bikini es complicado, pero no menos que el que tenemos que pasar cuando, una vez cambiada la temporada de nuestro armario, nos damos cuenta de que aquel traje de chaqueta tan mono que nos compramos la temporada pasada “ha encogido” misteriosamente y tenemos que recurrir a llevar la americana desabrochada “para lucir la camisa, por supuesto”.

La vacumterapia es una de las técnicas más usadas en la actualidad para luchar contra la odiada celulitis que se aloja en nuestro abdomen, piernas o brazos, pues por medio de un lipomasaje drena el líquido retenido, activa la circulación y, con su succión hipodérmica, nos realiza un masaje negativo (de dentro hacia fuera) con resultados, dicen, espectaculares.

Las infiltraciones intradérmicas de la mesoterapia ayudan a disolver una grasa acumulada que no desaparecería con el ejercicio, activando al mismo tiempo la microcirculación de la zona, eliminando líquidos, toxinas y regenerando el tejido. Así, se consigue una disminución progresiva del contorno de la zona tratada, ya sea el abdomen, las piernas…y se alisan los nódulos de grasa, mejorando de este modo la calidad y la tersura de nuestra piel. Aunque esta técnica es considerada un poco molesta, no es dolorosa y se recomienda no realizar exposiciones prolongadas al sol tras someterse a ella, por lo que esta época del año está más que recomendada.

Cavitación, la revolución anti-cirugía

La cavitación es la revolución de las terapias anti cirugía, pues se consiguen resultados en poco tiempo y según aseguran es un método efectivo y completamente satisfactorio. Conocido popularmente como la gimnasia pasiva, este tratamiento cosecha cada día más adeptos.

¿Su secreto? Que consigue romper las difíciles estructuras de los depósitos grasos localizados. Estas zonas suelen ser resistentes a las dietas de adelgazamiento, dado su carácter de almacenamiento y no son fáciles de eliminar, tampoco, a través del ejercicio o los masajes. Provoca la destrucción de la célula adiposa con la consiguiente transformación de la grasa en una sustancia líquida (diglicérido) que será eliminada a través del sistema linfático y vías urinarias.

¿Quién dijo que tener un cuerpo diez era imposible sin pasar por el quirófano?