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Foto: El escote se inventó para las mujeres y las españolas debemos tenerlo más presente que el resto de féminas porque para ...

Quiero una 95

  • Miles de españolas pasan cada año por quirófano para lograr la mítica talla de sujetador. Están dispuestas a quitar o poner lo que haga falta. ¿Qué las lleva a recurrir a la cirugía estética?

El escote se inventó para las mujeres y las españolas debemos tenerlo más presente que el resto de féminas porque para algo nuestro país ocupa el cuarto puesto en el ranking mundial de intervenciones de cirugía estética; una disciplina donde, para muchos, el aumento de pecho es la operación estrella, con 55.000 implantes mamarios colocados en 2007 (según la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética, que todavía no tiene cifras de 2008).

Muchas de esas intervenciones se inician con una mujer en una consulta diciendo “quiero una 95”. “Tanto las que se van a reducir como las que se van a poner implantes, casi todas piden una 95 –explica el doctor Antonio Porcuna, cirujano plástico y presidente de la fundación docente de la SECPRE–. Entonces yo pregunto: “¿Estás segura? Porque 95 es el perímetro torácico, y la copa, que es donde pones la mama, la hay AA, A, B, C...”. Por experiencia sé que lo que quieren realmente es una 95, pero con una copa B-C; una talla, por otra parte, normal para una española”.

Pasar por caja

Aclarada la confusión, lo que hay que plantearse es por qué tantas mujeres están dispuestas a conseguir el sujetador de sus sueños previo paso por caja y por un quirófano. Un terreno en el que no sólo se mezclan problemas de salud o autoestima, sino en el que entran en juego los intereses de un negocio, el de la cirugía estética, que gana 800 millones de euros al año. Ganancias lógicas si reflexionamos sobre el hecho de que nuestra sociedad ha banalizado estas operaciones. “Hemos llegado a un punto en el que, en esta especialidad, la complicación no se admite –explica el cirujano plástico Fernando Güemes–. Y la cirugía es cirugía en todos los casos. Pero se ha vendido que esto es como ir a cortarse el pelo; y no. El riesgo de complicaciones existe”.

El otro punto oscuro lo constituye que esta especialidad se ha convertido en la que mayor intrusismo soporta y las denuncias aumentan año a año. “En España hay más de 900 cirujanos plásticos titulados, pero operan alrededor de 5.000, sin que el Ministerio ni las Consejerías pongan remedio”, explica Ramón Prieto, del Defensor del Paciente.

Ante esta situación, la responsabilidad de que todo acabe bien recae, en gran medida, en la paciente. Comprobar que el cirujano posee la titulación adecuada; que la clínica está legalizada; pedir factura y copia de los documentos; exigir un presupuesto por escrito y desglosado... son “trucos” que pueden llevar a ese buen puerto. Mientras, miles de mujeres seguirán acudiendo a diario a conseguir el escote soñado a golpe de bisturí. Y, como ellas afirman, a mucha honra. Al fin y al cabo, un coche es más caro y todo el mundo tiene uno.

Mamoplastia de reducción: Dr. Fernando Güemes

- Pros y contras: “Es una de las pocas cirugías estéticas que tiene un componente funcional, produce una mejoría de la salud física real. Su gran desventaja es las cicatrices que deja”.
- Antes de operar: “Aparte de las pruebas habituales, se realiza una mamografía, que en el futuro le sirve a la paciente de control, porque a veces las suturas producen microcalcifi caciones”.
- La operación: “Se desmonta la mama entera, se separan todos los tejidos glandulares para quitar una parte y los que quedan se montan de nuevo hasta conseguir la forma de mama de nuevo. La intervención dura horas y se realiza con anestesia general. Se permanece ingresado, si no aparecen complicaciones, un día”.
- Y en casa... “Los primeros 10 días no se puede ni se debe coger peso, cualquier esfuerzo puede romper una sutura y éstas van unidas: si cede la primera se abren las demás. Después de la intervención, se pone un vendaje compresivo que se retira a las 24-48 horas. Tras quitar el vendaje, se coloca un sujetador especial, que debe llevarse durante las tres primeras semanas, día y noche. Los puntos se retiran a lo largo de las dos semanas siguientes a la intervención. El alta se da en un año, año y medio”.
- Quién y cuánto: “La indicación es clara: para mujeres mayores de edad, con el pecho grande. Se puede quitar de 400 g por mama hasta un kilo y más. Cuesta unos 6.000 €, estancia hospitalario incluida”
Consulta: C/ Orense, nº 51, Madrid. telf.: 91 556 59 69.

Mamoplastia de aumento: Dra. Patricia Mancebo

- Antes de operar: “Se realiza una analítica de sangre, un electrocardiograma y, si la paciente es por ejemplo, mayor de 40-45 años o fumadora, se pide también una radiografía de tórax”.
- La intervención: “La paciente tiene que venir en ayunas, habiendo tomado una medicación recetada por el anestesista y en un vehículo conducido por otra persona. La operación dura una hora y se hace bajo anestesia general.

La incisión se puede realizar en la areola, en el surco submamario o en la axila. El bolsillo (el hueco que se hace con los dedos donde va a ir colocado el implante) puede estar debajo de la glándula, del músculo pectoral mayor o en un plano dual... cada paciente requiere una ubicación. Se colocan las prótesis y se sutura. Después se pasa a la sala de reanimación. Lo normal es que dos o tres horas más tarde el anestesista vea a la paciente y, si cumple los requisitos (haber bebido agua sin marearse ni vomitar, haber caminado y haber orinado), se puede ir a casa”.
- Y en casa... “Durante los dos o tres primeros días toma un cóctel de medicamentos... Pero por lo demás, el posoperatorio suele ser sencillo: llevar un vendaje compresivo y un sujetador especial durante un mes. Yo aconsejo no conducir o levantar los brazos durante la primera semana ni coger peso antes de un mes”.
- Quién y cuánto: “No existe un prototipo de mujer que se opera el pecho. Yo he hecho aumentos a jóvenes desde 18 años que vienen a hacerse el preopratorio con 17, hasta a una mujer de 64. El precio: 6.000 €”.
Clínica Londres. Información Telf.: 902 12 33 66.