Lecciones de belleza

Foto: La gran novedad es el cambio de perfil. Hace unos años, se trataba de un hombre entre los 30 y los 40 años al que se le ...

Más estrés, más calvos: mujeres y jóvenes, las nuevas “víctimas”

  • La palabra maldita de los últimos meses está afectando a todos los niveles de la sociedad. Los diferentes gobiernos sacan programas para reactivar la economía e intentar reanimar al enfermo. Pero la crisis, el problema con mayúsculas, no sólo está afectando al bolsillo de los españoles. También a su pelo. Sí, al pelo. Desde hace cerca de un año, las personas con problemas de alopecia crecen. El estrés originado por la incertidumbre económica ha hecho que los pacientes se multipliquen en las clínicas capilares, que están viviendo un pequeño momento de bonanza.

La gran novedad es el cambio de perfil. Hace unos años, se trataba de un hombre entre los 30 y los 40 años al que se le empezaba a caer el pelo. Ahora, la edad ha bajado de forma drástica. "Cada vez llegan más jóvenes, sobre los 25 años. Incluso he tenido algún caso de chavales de 19 o 20 años", comentaba el doctor Alberto Gorrachategui, que tiene consulta en Bilbao. Para el médico, no hay otra explicación que la angustia de la situación actual. "El estrés es muy traumático y hace que el cuerpo actúe de forma exagerada. De esta manera, el pelo deja de crecer ante un estado de ’shock’”, explicó. Esta alteración emocional también se aprecia en las uñas, que son cada vez más frágiles.

Este cambio en la tipología de pacientes también ha llegado a las mujeres. Cada vez más, ellas tienen más problemas con la caída del pelo o alopecia difusa. Hace unos años, según el doctor Gorrachategui, por cada 20 hombres que acudían a su clínica, había sólo una mujer. Ahora la proporción está uno a cuatro. "Si la conciliación de la vida familiar y laboral es complicada de forma habitual, con la crisis se ha hecho mucho más complicado", apuntó el galeno, que reconoció que hay que cuidar "el aspecto psicológico mucho más en estos tiempos".

Para tratar estas enfermedades, se aplica un nuevo tratamiento que se basa en una loción corporal. Se extrae entre 60 y 80 milímetros cúbicos de sangre al paciente; después se centrifuga y se obtiene de ellas las proteínas, sustancias y elementos que en el cuerpo humano de forma natural, reparan y reorganizan cualquier situación fisiológica alterada. Después se aplica mediante infiltración o en una crema. Además de la caída de pelo, la crisis también ha provocado un aumento de los problemas psíquicos. La Dirección General de Tráfico (DGT), por ejemplo, advirtió que las tensiones cotidianas podrían provocar una conducción más temeraria y tensa, ya que los conductores cogen el coche con más nerviosismo.