Lecciones de belleza

Foto: Según revela una reciente encuesta de Laboratorios ISDIN, los problemas en los pies son mucho más comunes de lo que ...

¡Pies al aire... y bien cuidados!

  • Con la llegada del buen tiempo cambiamos costumbres y ropa. Adiós a las medias, a los cuellos vueltos, al punto y los abrigos y ¡adiós a las botas y zapatos cerrados! Las sandalias pasan a ser un elemento clave en nuestro vestuario pero ¡ojo! nuestros pies pueden sufrirlas mucho si no los mimamos como se merecen. Son ellos los que soportan día tras día el peso de nuestro cuerpo y nuestro ritmo, frenético en muchos casos, de vida. Con el calor, los pies quedan más expuestos al exterior y esto hace que aumente la sudoración. Por eso, durante los meses más cálidos debemos redoblar la atención, tener una higiene más cuidada si cabe y convertir la hidratación en una hábito básico para mantener la piel de los pies y talones en buen estado a cualquier edad.

Según revela una reciente encuesta de Laboratorios ISDIN, los problemas en los pies son mucho más comunes de lo que pensamos y abundantes los factores que pueden generarlos. El 60% de la población mayor de 15 años reconoce sufrir molestias en los pies y los problemas más frecuentes que acusan son los pies cansados (26%), las callosidades (21%), la sudoración excesiva (10%) o los problemas de sequedad (7%). Además, se asegura en las conclusiones del estudio, “el 90% de ellos afirma haber padecido en algún momento de su vida, molestias o dolores”.

Los pies se ven afectados también por otro tipo de alteraciones, como puede ser la hipertensión, las alteraciones biomecánicas o las rozaduras producidas por un calzado inadecuado. Algunos de los problemas más habituales que se pueden desarrollar en planta y talones son las queratodermias e hiperqueratosis que, si bien suelen ser indoloras, provocan roces, presión e irritación debido a un engrosamiento excesivo de la capa externa de la piel de la zona, así como durezas, callosidades, grietas, fisuras, descamaciones más o menos agudas y/o un tono amarillento en la planta posterior del pie.

Evitar estas molestias y poder pasear sin tiritas en verano tan sólo depende de mantener una hidratación adecuada de los pies durante todo el año, pero especialmente en los meses más cálidos. Con una serie de cuidados básicos, que no requieren ningún esfuerzo extra ni una gran pérdida de tiempo, los beneficios para la salud pueden ser muy notables. Toma nota:

- Realiza tus cuidados de higiene diaria con agua templada o fría

- Hazte una pedicura en la que las uñas mantengan un corte recto

- Utiliza de forma regular productos emolientes específicos (con, por ejemplo, urea o glicerina) que mantengan y recuperen la hidratación cutánea

- Recurre a aquellos que contengan componentes exfoliantes, como el ácido láctico, que te ayudarán a eliminar las asperezas, rugosidades y grietas producidas por el déficit hídrico cutáneo

Y ¡lista para lucir unos pies perfectos durante todo el verano!

* CONSEJOS FACILITADOS POR LABORATORIOS ISDIN