Chanel se inspira en el azul y todas sus tonalidades para su nueva colección de maquillaje presentada en la semana de la Alta Costura de París.
Invitando a viajar, el color azul inspira la colección de Alta Costura de Chanel para la primavera-verano. Declinándolo en todos sus tonos, pasando desde el índigo de la noche hasta el celeste de los lagos. Las modelos desprenden ese estilo indolente de la juventud y frentes despejadas como el azul del cielo con líneas marcadas alrededor del ojo como si fueran un halo de luz, las sombras azules se posan sobre los párpados y son el contrapunto a los vestidos joya, acompañan a las posturas masculinas y dotan de un nuevo toque chic a los peinados rebeldes.
Peter Philips, Director de Creación de Maquillaje de CHANEL, recurre a los matices inalcanzables del azul estival. Como un cielo salpicado de nubes, la mirada adopta reflejos cambiantes en función de la luz. La gracia juvenil de un rostro casi desnudo realza una mirada de profundidades marinas, dulcificada por los tonos azules. Sobre los párpados, Illusion dombre adopta un efecto centelleante y nacarado que hace brillar la sombra de ojos con cada parpadeo. Dos tonos etéreos de azul grisáceo, uno claro (Destination) y el otro, más oscuro (Apparition), se adaptan a todo tipo de rostros. Las sombras se aplican en función de nuestra inspiración: con un leve toque o añadiendo más intensidad, bien con un único color o jugando con las luces y sombras. Las pestañas, cargadas de máscara, subrayan con gran sofisticación el trazo perfecto alrededor del contorno del ojo.
Le crayon yeux Bleu Aérien enmarca los párpados con una línea intensa, como la del horizonte sobre el océano. Podemos optimizar el efecto con Le crayon Khol y el stylo yeux waterproof en tono Marine, perfectos para intensificar la profundidad de la mirada o para crear un maquillaje de noche. La tez natural se realza únicamente con un toque de blush rosa claro con joues contraste Rose Ecrin. Le crayon lévres natural se fusiona con un tono sutil de rouge coco Superstition, un beige dorado, el color fetiche de Mademoiselle. En la última escala de este viaje cromático, Le vernis Sky Line viste las uñas con un delicado azul perlado que captura y suaviza la luz con sus reflejos de nácar.