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Foto: Y es que muy pocas personas siguen la recomendación unánime de los dermatólogos de que hay que usar protección solar ...

Las claves para un bronceado saludable

  • Aunque cada vez estamos más concienciadas sobre los daños que ocasionan los rayos UVA y ya no nos sometemos a jornadas maratonianas de bronceado, lo cierto es que la gente todavía no tiene claro que el sol cotidiano en la ciudad, o cuando se practican deportes al aire libre, también puede provocar estragos en la piel.

Y es que muy pocas personas siguen la recomendación unánime de los dermatólogos de que hay que usar protección solar los 365 días del año. Los datos les dan la razón. Cada año, la incidencia del cáncer de piel en España aumenta entre un 10% y un 12%. En 2006 se diagnosticaron 3.600 nuevos casos de melanoma asociado a la exposición solar; 400 más que en 2002. La detección precoz y la protección diaria de la piel ante las radiaciones ultravioleta son las mejores armas para prevenir su aparición. Así que se puede tomar el sol, pero de forma inteligente, es decir, siempre con la protección adecuada.

ACTITUD BAJO EL SOL

Ponerse morena sin dejarse la piel es posible, pero que hay hacerlo con sentido común. Hay que prepararla cuidadosamente –sobre todo, en las primeras exposiciones al sol– y tomarlo de forma progresiva. Respecto a los productos solares, claro que son imprescindibles, pero si no se utilizan en la cantidad y regularidad que requieren, tampoco hacen milagros. La nueva reglamentación europea sobre los índices de protección por fin despeja todas las dudas al respecto.

En septiembre de 2006, la Unión Europea publicó las recomendaciones concernientes al etiquetado de los productos solares y en el 2008 la homologación reinará en este tema en todo el territorio comunitario. Los índices se simplifican y vienen acompañados de una categoría de protección:

• Factor de 6 a 14: protección baja.
• Factor de 15 a 29: protección media.
• Factor de 30 a 59: protección alta.
• Factor 50+: protección muy alta (aquí se incluyen todos los solares con índice igual o superior a 60).

Hay que reconocer que los filtros solares son cada vez más estables y se toleran mejor. Y es que los UV ponen nuestras células en ebullición, aniquilan las fibras de colágeno y elastina, dañan el ADN y disminuyen el sistema inmunológico. Así que cada nueva temporada los productos solares vienen cargados de antioxidantes, activos e ingredientes efectivos para disfrutar del sol sin poner en juego la salud y, además, sin arrugarnos.

GESTOS ESENCIALES

Todos los estudios que se elaboran sobre cómo tomamos el sol coinciden en dos puntos esenciales: por lado, demuestran que la gente no utiliza la cantidad de producto solar necesaria para protegerse adecuadamente. Pero además, tampoco se la extiende de forma correcta. Incluso la mayoría siempre se olvida de aplicárselo en ciertas zonas como las nuca, los pies o las orejas. Para hacerlo bien sólo tienes que seguir estos consejos:

Se trabaja en casa
• Aplícate el solar sobre una piel limpia y seca (sin sal, sin arena o sin transpiración). De esta manera, el producto tiene tiempo suficiente para repartirse de una forma homogénea y podemos salir de casa con total seguridad.
• Cuando se queda en biquini, una piel clara puede recibir un golpe de sol en tan sólo 10 minutos, sin tener tiempo de llegar a la playa.

Nunca se masajea
• Se aplica el producto de una manera muy uniforme sobre todo el conjunto del cuerpo y del rostro, sin tratar de hacerlo penetrar.

Sé generosa
• La cantidad de producto recomendada que se recomienda aplicar es de 2 mg por cm2 de piel. Eso representa seis cucharadas de postre, es decir, un tubo de 125 ml por persona y para dos días.

¿QUIÉN CUMPLE ESTOS CONSEJOS?

• Muy pocas personas, por eso hay que renovar regularmente la aplicación del producto solar, especialmente tras cada chapuzón. Si practicas deportes acuáticos, debes saber que un producto resistente al agua pierde el 50% de su eficacia después de dos baños de 20 minutos.

• Y si, además, añadimos la fricción del secado con la toalla… el producto prácticamente desaparece.