Tratamientos

Foto: En una semana cumplirá 60 años, pero su rostro sigue tan deslumbrante como cuando reinaba en la pasarela, en los 80. ...

La edad más plena

  • Los años no están reñidos con la cirugía, existen cientos de tratamientos que te permitirán una belleza perfecta sin apenas esfuerzo. Dayle Haddon, musa de los 80, es un claro ejemplo de ello.

En una semana cumplirá 60 años, pero su rostro sigue tan deslumbrante como cuando reinaba en la pasarela, en los 80. Nacida en Canadá en 1949, Dayle Haddon nunca ha querido ser sólo un rostro bonito: primero fue bailarina clásica, comenzó como modelo a los 17 años, desfiló para los mejores en País y Nueva York, estudió en el Actor’s Studio, hizo cine y teatro, ha escrito libros... y siempre ha sido una mujer emprendedora. Sobre todo cuando enviudó a los 37 años y tuvo que tomar las riendas de su familia. Así que decidió moverse. Llamó a muchas puertas y, aunque alguno le dijo que estaba acabada, no se rindió. Y convenció a las marcas cosméticas de que las mujeres de 40 y 50 años eran un mercado importante. Primero trabajó para Clairol, de Estée Lauder, y desde 1995 es imagen de la línea de cuidados para pieles maduras Age Perfect de L’Oréal Paris.

Una etapa más

Serena y elegante, Dayle encarna la más bella imagen de la madurez y prueba que el bienestar no es cuestión de edad: “La menopausia es una etapa más. Se le debería llamar “menopoder”, porque es un cambio poderoso, en el que se junta lo mejor. Es un principio, no un fin”. La modelo quiere guiar a sus coetáneas: “Con la menopausia gané feminidad y sexualidad. Tienes confianza, seguridad, sabiduría… y te quedan muchos años, ¡así que aprovecha cada día!”. Ella es buen ejemplo: es embajadora de Unicef, presenta programas de TV, sigue posando... ¿Su secreto? “Alimentar tu espíritu, respetar tu cuerpo, estar en armonía y considerar cada día como un regalo”. Dayle reconoce que “ocuparse de la apariencia física repercute en el interior”. Pero eso no significa recurrir al quirófano. Unos sencillos consejos pueden hacerte parecer mucho más joven.


Pelo más nutrido y corte juvenil

Con el descenso hormonal de la menopausia se debilita y se vuelve frágil, fino y seco. Si en ciertas zonas clarea el cuero cabelludo, recurre a las extensiones. Además, como medida preventiva, toma suplementos nutricionales.

Te rejuvenecen...

El pelo corto y la melena por encima de los hombros, como a Sharon Stone o Michelle Pfeiffer.
Liso mejor que rizado, porque es más ordenado y armonioso. 
Sí al flequillo. Queda muy juvenil, pero cayendo sobre las cejas o los ojos, recto o ladeado.
Volumen, el justo. Ni pegado ni un brushing desmesurado. Mejor con capas enteras, para que el pelo se acomode y sólo las puntas desfiladas. 
Color. El negro endurece los rasgos y el platino los desdibuja. Aclara tu pelo uno o dos tonos, en gamas suaves.

Luz gracias al maquillaje

Con los años, la piel se vuelve seca y se muestra mate y opaca. Es importante elegir fondos nutrientes que den frescura y luminosidad. Elije un color parecido al de tu piel o hasta dos tonos más claro. Si es más oscuro te pondrá años. Elige fondos fluidos o cremosos que se fundan con la tez. Las bases para pieles maduras tienen pigmentos que captan la luz y difuminan las imperfecciones, pero a veces es necesario un corrector. Puedes usarlo antes o después de la base, sólo donde sea necesario. Haz lo mismo con el iluminador: aplícalo en la parte superior del pómulo, en la zona central y en las aletas de la nariz, en el labio superior, en el lagrimal y bajo el arco de las cejas.

Los ojos, mejor sin brillos

Elige sombras mates o sutilmente irisadas y evita las metalizadas, porque provocan el efecto óptico de arrugas en el párpado. No abuses de los perfiladores ni de las líneas muy defi nidas porque endurecen la mirada. Difúmalos bien y haz trazos ascendentes para levantar la mirada. La máscara de pestañas abre la mirada, pero aplícala sólo en las superiores. En las inferiores hará que el ojo parezca caído. Las cejas pierden densidad con la edad e incluso salen canas, así que es importante que utilices sutilmente un lápiz de cejas, en un tono lo más parecido al de tus cejas. Difumínalo muy bien para que el resultado sea de lo más natural.