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Foto: LA CLAVE, EN LA ETIQUETA La confusión que suponía comprar un producto solar, por fin se ha acabado. Ahora, con sólo ...

Protección especial

  • Elegir la crema solar que más nos conviene es ahora mucho más sencillo. El etiquetado se ha simplificado para evitar errores, que se traducen en riesgos para nuestra piel.

LA CLAVE, EN LA ETIQUETA

La confusión que suponía comprar un producto solar, por fin se ha acabado. Ahora, con sólo leer la etiqueta podrás salir de dudas. Y es que algo tan sencillo como adquirir una crema para protegerse de los rayos solares se convertía en un proceso muy complicado. En cada envase figuraba un índice de protección tan dispar como el escaso factor 2, el intermedio del 12 o incluso el excesivo índice 90. Pero, gracias a una recomendación que la Comisión Europea aprobó el pasado septiembre, ese lío se ha terminado. Con el nuevo etiquetado exigido, la elección del solar que necesitamos y su posterior utilización se ha convertido en una tarea más sencilla.

También la recomendación de la Comunidad Europea quiere despejar todas las dudas posibles y aclara que “es importante saber que un factor superior a 50 no aumenta la protección contra las quemaduras y la radiación de los rayos UVB en una piel normal”. Si un producto se aplica correctamente, una protección de categoría media (15, 20 o 25) es suficiente para una persona con la piel normal. Aunque el factor de protección solar se refiere únicamente a los rayos UVB, además, estas cremas deben garantizar también una protección frente a los UVA, mucho más abundantes y que penetran hasta la capa más profunda de la piel. Recuerda esta regla: un índice 30 supone una protección anti UVA de 10.

ADIÓS A LA PANTALLA TOTAL

En los envases también encontrarás instrucciones de uso correctas e incluso hay algunos términos que dejarán de aparecer en las etiquetas como “pantalla total”, “protección todo el día” o “protección total”. La razón es que no hay ningún producto solar, por muy alto índice que tenga, capaz de hacer de escudo al 100% de las radiaciones solares.

Junto a la recomendación de aplicarlo antes de exponerte al sol y reaplicarlo con frecuencia, la Comisión Europea también aconseja utilizar la cantidad correcta de crema solar. En concreto, una persona adulta debería aplicarse por todo el cuerpo 36 gramos, el equivalente a seis cucharillas de café, para estar protegido adecuadamente. “Si esta cantidad se reduce a la mitad, la protección puede caer hasta dos tercios”, advierten los expertos.

Recuerda que los productos solares no son más que una de las medidas que debemos tomar para protegernos. Es importante que evites una exposición demasiado prolongada, utiliza siempre sombrero y gafas, y procura que los más pequeños no pasen mucho tiempo al sol durante las horas de más intensidad.

NUEVOS FACTORES SOLARES

Uno de los principales objetivos de la legislación que entra en vigor es aclarar la amalgama de protecciones disponibles en la actualidad. Para conseguirlo, las reduce a ocho categorías, acompañadas de una clasificación de cuatro niveles diferentes. La clasificación queda de la siguiente manera:
Protección baja: factor de protección 6 y 10.
Media: 15, 20 y 25. Alta: 30 y 50.
Muy alta: 50+.

Con este nuevo orden, los factores de protección inferiores al 6 desaparecen. Lo mismo que los superiores a 50, que quedan englobados en 50+.