Tratamientos

Foto: PEINADO• Efecto frisée. Rossano Ferretti, creador de los salones de peluquería y del Método que llevan su nombre, ...

Romantic & pink

PEINADO

Efecto frisée. Rossano Ferretti, creador de los salones de peluquería y del Método que llevan su nombre, explica que existen dos maneras de conseguir ligeras ondulaciones. La primera, y más fácil, es con la plancha. Pero no se realiza con la de alisado normal, sino con una que, en lugar de ser plana, tiene pequeñas ondas. El procedimiento es muy sencillo: sobre el pelo seco y alisado con el secador, se cogen mechones de dos a tres centímetros y desde la raíz (no demasiado cerca del cuero cabelludo) se va pasando la plancha hasta las puntas. Se repite este gesto en toda la cabeza.

• Segunda opción. Es un poco más complicada pero también más eficaz. Se cogen mechones de dos o tres centímetros y se cubren con papel de aluminio (el pelo siempre tiene que haberse alisado con el cepillo previamente y, además, estar seco). Cuando el mechón esta perfectamente cubierto, hay que doblarlo desde la punta, un doblez hacia dentro y otro hacia fuera, hasta la raíz, lo que además va a permitir elegir el tamaño deseado de la onda.

Acabado crespo. Una vez doblado el mechón, se pasa una plancha normal, se deja enfriar y se quita el papel de aluminio. Hay que repetir el proceso en toda la cabeza. Es muy importante recordar, en ambos casos, que la plancha sólo hay que pasarla durante unos pocos segundos y aplicar un producto que proteja el cabello. Para finalizar, se pasan los dedos sobre algunos mechones para abrirlos.

Más información: Método Rossano Ferretti (telf.: 91 575 38 17).

MAQUILLAJE

• Rubor saludable. Antonio Serrano, maquillador oficial de Shiseido, aconseja utilizar un colorete en stick o en crema, que da un aspecto más romántico y un buen tono al pómulo. Para conseguir el efecto deseado, se marca un triángulo con el stick sobre el pómulo y se difumina con la yema de los dedos, hasta integrarlo con el tono natural.

Mirada limpia. Hay que centrarse en el lagrimal y en la zona situada sobre las pestañas inferiores. Comienza por eliminar cualquier imperfección, como rojeces, manchitas o áreas oscuras, con un corrector un tono más claro que el tono de la piel. A continuación, se marca el interior del ojo con lápiz blanco y se difumina hasta que quede un tono neutral. Sorprendentemente, el ojo parecerá más grande y la mirada, más limpia. Una sombra base, con un color neutro por todo el párpado y no cargar mucho las pestañas con máscara, hará que los ojos cobren vida por sí mismos.

Cejas delineadas. Aunque no se les da la importancia que tienen, pueden cambiar la expresión de todo el rostro. Primero se peinan, se les da forma y se fijan (lo puedes hacer con un cepillo de pestañas al que haya aplicado previamente un poco de laca); luego se maquillan con polvos de cejas compactos.

• Labios rosas y jugosos. Para acertar con el tono exacto, hay buscar barras de labios que aporten un efecto más metálico y con buenos agentes hidratantes. El cuanto al tono, los más pálidos sientan mejor a una tez clara, mientras que los rosados con un poco de pigmento anaranjado son ideales para pieles más oscuras, se aportará más luminosidad. Lo recomendable es utilizar un perfilador muy parecido al tono del labial, para que al aplicar la barra, éste no destaque y evitar el efecto marco.