Mientras los rumores sobre su boda en julio arrecian, Iker Casillas y Sara Carbonero dedicaron la mañana del primer domingo de abril para hacer algunas compras y recados aprovechando el día libre de ambos.
Casillas no aparentaba seguir con las molestias que tuvo durante el partido con Osasuna del pasado sábado. Junto a Sara, los dos disfrutaron de un día tranquilo... De no ser por los fotógrafos, claro.
Los dos estuvieron haciendo recados con el coche del futbolista, un impresionante Audi. Discretos como siempre, Casillas y Carbonero están esperando que acaben las obras en su casa de La Finca para mudarse cuanto antes.
Y es que en la exclusiva urbanización madrileña encontrarán la paz y la intimidad que por ahora no tienen en Boadilla del Monte, por donde estuvieron paseando.