Adicta a las operaciones, al botox, al alcohol y quien sabe qué más. Presidiaria, polémica... La vida de Lindsay Lohan ha cambiado en 8 años lo que nadie haría en 20. Es la eterna historia del juguete roto. La muñeca con la que jugaron demasiado y acabó entrando en una espiral de autodestrucción. Ahora lucha por reinventarse, pero Hollywood rara vez concede segundas oportunidades.
Lindsay Lohan cumplirá el próximo 2 de julio de 2012 tan solo ¡26 años! Sin embargo, por su rostro parece que hayan pasado 35 y su vida da para 52.
La vida de Lindsay es el fiel reflejo de lo que hace Hollywood con los famosos que no aguantan la presión. Ya lo dijo Kevin Costner en el funeral de Whitney Houston. A 'LiLo', niña prodigio de la inagotable factoría Disney, la fama la atropelló.
Claro que sus padres tampoco ayudaron mucho. Sobre todo su progenitor, Michael Lohan. Los dos llevan sin hablarse años y han tenido varios enfrentamientos en los medios hasta que Lindsay dijo 'basta' y lo apartó de su vida.
Durante su infancia trabajó de modelo infantil para Calvin Klein y Abercrombie e intervino en más de 100 anuncios de publicidad. Hasta que dio el salto al cine en 1998 con 'Tú a Londres y yo a California'.
La problemática relación entre sus progenitores (se terminaron divorciando en 2007) no ayudó a que 'LiLo' digiriera su recién adquirida fama. Pero por entonces sólo era una niña.
Sin embargo, a partir de su éxito con 'Chicas Malas' en 2004, la Lindsay dulce y angelical empezó a pasar a mejor vida. Un viaje al infierno de 8 años del que aún no sabemos si acabará saliendo.
EL ÉXITO... Y EL HUNDIMIENTO
Lindsay Lohan tenía apenas 18 años cuando estrenó 'Chicas Malas'. Un 'taquillazo' que la convirtió en la niña mimada de Hollywood. Todo el mundo se la rifaba, pero su carrera no acababa de despegar, en parte porque también se dedicó a la música.
De hecho, en 2005 sólo completó una película, 'Herbie a tope'. Su carrera musical la absorbía demasiado tiempo y el fracaso de su segundo disco la llevó definitivamente a dedicarse a la actuación.
Sin embargo, los productores seguían viendo en ella a una niña y Lindsay cortó por lo sano: decidió labrarse una carrera en el cine independiente. Pero sus problemas personales comenzaron a interferir en su trabajo.
Los tabloides comenzaron a hacer el agosto: 'LiLo' era un desastre. Drogas, alcohol, relaciones complicadas... Lindsay era una mina para los 'paparazzi'.
En 2006, Lindsay Lohan ya tuvo que acudir a Alcohólicos Anónimos y sus faltas y retrasos en los rodajes eran notorios. Al año siguiente fue detenida conduciendo borracha y con cocaína. Comenzaba para ella un largo periplo por los juzgados que no ha terminado hasta hace bien poco.
Su polémico noviazgo con la DJ Samantha Ronson, con peleas y discusiones a todas horas, tampoco ayudaron. Lindsay Lohan llegó a afirmar en un comunicado que "no puedo llevar las riendas de mi vida porque soy adicta al alcohol y a las drogas". Era el principio del fin.
Desde entonces hasta ahora, su vida ha tenido de todo menos cine: más arrestos, más agresiones, más problemas con el alcohol y las drogas... Y, entre medias, mucha cirugía estética.
Una cirugía que ha acabado por transformar y cambiar la cara de Lindsay Lohan a extremos insospechados. Quien sabe como sería ahora de no haberse pasado al botox con 20 años...
A sus 25 años, cualquiera diría que tiene más de 35. Ojerosa, con los labios hiper-hinchados, los párpados caídos y la expresión facial totalmente cambiada; poco queda de la niña que encandilara a todo el mundo con el remake de 'Tú a Londres y yo a California'.
¿Será 2012 el año de la resurrección de Lindsay Lohan?