Pese a que tenía previsto promocionar su libro 'Celebrate' en varios programas de la televisión estadounidense, Pippa Middleton no quiere echar más leña al fuego. Por eso, ante el revuelo causado por las imágenes de Kate Middleton en topless durante unas vacaciones, la hermana de la duquesa de Cambridge ha eludido todas las ofertas. Según la prensa estadounidense, lo hace para evitar las preguntas sobre su hermana.
Tal y como recoge el diario 'ABC', una fuente del 'New York Daily News' ha asegurado a este periódico que "si se la viera usando a la familia real para promocionar su libro, pronto sería percibida como la Sarah Ferguson de la próxima generación… Y si le preguntan sobre las fotos, cualquier respuesta generará más noticias y molestará a su hermana y su cuñado".
Y es que la Casa Real inglesa no quiere tener más disgustos. Pese a la buena imagen que los británicos tienen de su graciosa majestad, los escándalos en el seno de la familia se han sucedido en las últimas décadas. Desde las conversaciones entre un príncipe Carlos casado que hablaba con Camilla Parker Bowles, hasta la juega de Harry en Las Vegas, pasando por supuesto, por el topless de Catalina de Cambridge.
Las imágenes de la esposa del príncipe Guillermo fueron tomadas en la Provenza Francesa durante una escapada que la pareja hizo antes de empezar su viaje oficial por Asia. Y, aunque intentaron que no salieran a la luz, alegando que fueron tomadas en un lugar privado, las imágenes recorrieron la red en tan solo unas horas.