Es difícil creer que Angelina Jolie, una de las actrices que siempre encabeza la lista de las más cotizadas y deseadas de Hollywood, haya tenido una infancia y adolescencia complicadas con graves problemas de autoestima.
Rebeldía y depresión
Hija de padres separados –los actores Jon Voight y Marcheline Bertrand–, la mala relación con sus compañeros de colegio, que se burlaban de ella, provocó que cayera en una depresión. «Era una niña mala que golpeaba a mis amigos», ha declarado Jolie, que también ha confesado haber matado a sus mascotas con 12 años. Angelina, que desde niña hizo sus pinitos como actriz y modelo, se encontraba en un callejón sin salida. Incluso, llegó a la autoagresión: «Sentir dolor hacía en cierto modo que me liberara». Su actitud deshinibida con los chicos, fruto, como ella ha manifestado, de la educación liberal recibida por su madre, la hizo estar siempre en el punto de mira. Su look también era diferente del resto, ya que, con 14 años, lucía una estética gótica y quería trabajar en una funeraria.
Pero no todo fueron cosas negativas, ya que sus compañeros de instituto la eligieron ‘la chica con las mejores piernas de la clase’, extremidades que tanto protagonismo han tenido en la última edición de los Oscar. Quizá todo esto nos ayude a entender a la Angelina actual, embajadora de Unicef, madre de seis hijos –tres adoptados–, para los que quiere la estabilidad que ella no pudo tener.