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Londres despidió con una fiesta llena de melancolía y con el grupo Coldplay como protagonista los que han sido calificados como los mejores Juegos Paralímpicos de la historia tanto por su nivel competitivo como por el entusiasmo generado.

Londres se despide de un verano lleno de deporte. Los Juegos Paralímpicos vivían anoche su ceremonia de clausura y, la organización, quiso que, como en el caso de los olímpicos hace poco menos de un mes, el Estadio Olímpico se convirtiera en una auténtica fiesta donde la música local tuviese un lugar significativo.

Por eso llamó a dos de los estandartes del panorama musical actual. Por un lado la banda 'Coldplay' que, si tenemos en cuenta que son los favoritos de un técnico como Pep Guardiola, tienen su lado deportivo. O, al menos, sirve de motivación para los atletas. De hecho no faltó el tema 'Viva la vida'.

Por otro, la reina del 'show', el escándalo y el espectáculo: Rihanna. La cantante de Barbados hizo una asombrosa aparición -aunque sin superar al lanzamiento en helicóptero de la reina Isabel II en la inauguración de los Olímpicos el 27 de julio- bajando del cielo en un columpio gigante.

Y coincidieron en el escenario. Y, como viene siendo costumbre en los últimos tiempos, Rihanna se puso tierna con Chris Martin, el vocalista de Coldplay. Aunque, por el contrario que sucedió hace unos días en los MTV Video Music Awards, la cantante ni se dejó morder el cuello -en aquella ocasión fue el rapero A$AP Rocky- ni le plantó un beso en los morros como hizo con Chris Brown en un gesto que, tras todo el verano jugando al ni contigo ni sin ti, ya está trayendo cola.

Con todo el estadio de pie con 'Every Teardrop is a Waterfall' de Coldplay y unos espectaculares fuegos artificiales, terminó definitivamente la tercera experiencia olímpica de Londres en la que el movimiento paralímpico ha vuelto a sus orígenes con unos Juegos que, como señaló Craven, "siempre quedarán en el recuerdo".

El presidente del Comité Paralímpico Internacional, Philip Craven, fue el encargado de declarar cerrado Londres 2012 después de doce días de emociones y competición que, en su opinión, han hecho "únicos" estos Juegos Paralímpicos que han sido "sin ninguna duda los mejores de la historia".

La ceremonia de clausura también contó con la participación de soldados heridos, miembros de la asociación Help for Heroes, que ayuda a los militares con secuelas de Afganistán e Irak, la Paraorquesta Británica y el rapero Jay-Z que actuaron con Coldplay.

La denominada Fiesta de la Llama, presidida por Philip Craven, y el príncipe Eduardo de Inglaterra, el hijo menor de Isabel II, hizo a honor a su nombre justo empezar con decenas de voluntarios haciendo ondear bolas de fuego en un inicio algo gótico y oscuro.

Tras la interpretación del himno británico y la entrada de los abanderados de todos los países al estadio, que en el caso español fue el atleta murciano de 34 años José Antonio Expósito, dio comienzo la fase más espectacular de la ceremonia con unas gigantes máquinas de estética 'steampunk' invadiendo el estadio.

La nadadora española Teresa Perales, que el sábado consiguió igualar las 22 medallas de Michael Phelps, también fue protagonista de la fiesta al entregar como miembro del Consejo de Atletas un ramo de flores a los voluntarios que fueron homenajeados por su incansable trabajo a lo largo de estos Juegos.

Brasil ya ha recogido el testigo. Habrá que esperar cuatro largos años para volver a ver a estos superhombres y estas supermujeres dejándonos con la boca abierta. Y, cuando se clausuren esos Juegos de Río de Janeiro, esperemos que el relevo lo tome Madrid.

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