Mucho barco, mucha vela, nuestra familia real, los posados de Anita garcía Obregón y hasta la reina de las ‘tops models’. ¿Se podía pedir más? no en la última década del turbulento siglo XX.
Marbella y el exhibicionismo de los 80 agonizaban, víctimas de todos sus excesos. ¿Qué vamos a hacer ahora?, debieron de preguntarse un montón de famosos, aterrados ante la perspectiva de no tener planes para sus largos y ociosos veranos.
Afortunadamente para ellos, la respuesta se hallaba relativamente cerca. No había que salir de España y el Mediterráneo volvía a ser la referencia. Solo que esta vez se trataba de un isla, Mallorca, en la que la Familia Real llevaba décadas pasando sus vacaciones y disfrutando de uno de sus deportes favoritos, la vela.
Claro que este cambio no fue únicamente geográfico e impuso un nuevo estilo en las vacaciones, más sobrias y naturales, pero sin renunciar ni mucho menos al lujo y a los grandes yates, a la diversión y a las fastuosas residencias.
Estilo mallorquín
Debía parecer que te acababas de bajar del barco. O que te dirigías a él. Pero con elegancia, por supuesto. O sea, nada de camisetas a rayas ni gorras tipo Chanquete. El uniforme de día consistía en bermudas, polo y zapatos naúticos. Las bermudas, preferiblemente blancas, azul marino o marrones. El verde también estaba permitido. En cuanto al polo, lo ideal es que tuviera el logo de la marca que te patrocinaba el barco en la Copa del Rey. Esto era válido tanto para hombres como para mujeres. Por la tarde y por la noche bastaba cambiar las bermudas por unos pantalones largos y el polo por una camisa, pero todo siempre muy informal y deportivo. Las mujeres podían recurrir al clásico vestido veraniego, aunque sin muchas joyas ni complementos espectaculares, y el peinado más bien discretito y sin complicaciones.
El Icono
Podría ser una más de la gran colonia de ciudadanos alemanes que viven o veranean en Mallorca. Pero no, Claudia Schiffer era la reina de las ‘tops’, la modelo más cotizada de la época y cuentan que todo empezó en la isla. O casi, porque uno de sus primeros trabajos, con 16 años, fue promocionar una urbanización que se estaba construyendo cerca de Puerto Andratx. La promocionó, sí, y también acabó picando el anzuelo y comprándose una casa. Después vendrían las celebraciones de sus cumpleaños todos los 25 de agosto, las fotos en ‘topless’ y los problemas urbanísticos de los que pocos se han librado. Este año, Claudia ha vuelto, ya convertida en madre cuarentona de familia, con su marido, el director Matthew Vaughn.
Los famosos
Mallorca y su fauna en los 90 eran mucho más amplios y variados de lo que a simple vista parece. Había estrellas internacionales en la cima de su carrera, como Michael Douglas, que llegó de la mano de su primera mujer, Diandra, y acabó utilizando su finca de S’Estaca para seducir a Catherine Zeta-Jones, la segunda. O poderosos de la época, como el expresidente Adolfo Suárez o el banquero Mario Conde antes de caer en desgracia. El ‘glamour’ lo ponía una mallorquina, Rosario Nadal, y su marido, Kyril de Bulgaria. Mientras que Norma Duval y los suyos, o Ana García Obregón aportaban los inevitables posados a orillas de mar. Y, por supuesto, la Familia Real, que en aquella década se amplió con la incorporación de Jaime de Marichalar e Iñaki Urdagarín, y los primeros hijos de las Infantas: Felipe Juan Froilán y Juan Valentín.
La gran cita
La Copa del Rey de vela era mucho más que un acontecimiento deportivo. Durante los días de agosto que se celebraba, el Real Club Naútico de Palma y la isla en general eran un hervidero de periodistas, curiosos y público. Añádanle el morbo de ver a los distintos miembros de la Familia Real competir entre ellos. Aunque la verdad es que casi siempre ganaba el Rey, a bordo de las distintas evoluciones del Bribón. La de 2009 fue la última regata de su Majestad y en 2011 se retiró su barco. El Príncipe, sin embargo, ha seguido participando hasta el año pasado. Otro de los habituales es el rey Harald de Noruega.
Mallorca hoy
Los fijos no han abandonado la isla. Quizá vengan menos tiempo o lo combinen con otros destinos, pero siguen estando ahí. Incluso ha habido unas cuantas incorporaciones en el nuevo siglo, empezando por la Familia Real, que ha sumado a doña Letizia y a las Infantas Leonor y Sofía para seguir creando la misma expectación en el Naútico. El año pasado Halle Berry y Olivier Martinez nos sorprendieron con su visita para rodar una película. También José María Aznar, Paloma Cuevas y su marido, Enrique Ponce, forman parte de quienes se han convertido en habituales durante los últimos años. Y luego están los tenistas, los nacidos aquí, como Nadal y Moyá, que siguen fieles a su tierra, o Boris Becker, otro asiduo a pesar de sus problemas legales.
El palacio de Marivent
Cuentan que el primer verano, los Reyes, entonces Príncipes, llegaron a Marivent montados en un Seat 1.400. Ocurrió hace ahora 39 años, en 1973. Imagínense lo que ha llovido desde entonces y lo que podrían contar si hablaran las paredes de la residencia de la Familia Real en Mallorca.
Dentro del recinto, se encuentra también Son Vent, un antiguo pabellón militar de 500 metros cuadrados que desde 1992 es la residencia del Príncipe. Cada Infanta tiene también un pabellón en el recinto.