Compungida pero serena. Era la gala más complicada para Mercedes Milá desde que se hizo cargo de la conducción de 'Gran Hermano' -de 2000 a 2001 y de 2003 hasta ahora-, pero quiso ponerse delante de la cámara y compartir con la audiencia sus sentimientos.
Eras las 10 de la noche y, tan solo 5 horas antes, Mercedes se encontraba en la barcelonesa localidad de Esplugues de Llobregat dando sepultura a una de las personas claves en su vida: su padre.
El entierro de José María Milá Sagnier, fallecido en la noche del martes a los 93 años en el domicilio familiar, congregó a numerosos rostros conocidos del mundo de la televisión, hábitat natural no solo de la mayor de sus hijas, Mercedes, sino también de Lorenzo.
Muchos momentos emotivos, desde la llegada de Mercedes a la iglesia de la Magdalena de Esplugues de Llobregat junto a su madre, Mercedes Mencos Bosch -que no puede negar que es hija suya porque son dos gotas de agua- hasta el abrazo emocionado entre la propia presentadora de 'Gran Hermano' y su hermano Lorenzo, pasando por el encuentro, lleno de cariño, de uno y otro con Olga Viza.
Compañeros de profesión, como Jordi González, y exconcursantes del 'reality' como Raquel Morillas y Elba, no quisieron fallar a una mujer con carácter que ayer necesitaba sentir todo el calor de los suyos.
El fallecimiento de José Luis, conde de Montseny, convierte a su hija mayor, la periodista, en heredera del título nobiliario. Un recuerdo que hará más fuerte aún el recuerdo de alguien junto a quien estuvo hasta sus últimos días.