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Serios en sus conferencias de estado, en ocasiones los políticos se destensan practicando deporte, bien dentro de un chándal o arremangándose las mangas de la camisa.

Entre discurso y discurso, tienen tiempo para colocarse el chándal y ponerse a tono. Los hay a los que les pilla en medio de un acto y tienen que arremargarse las mangas de la camisa para demostrar que, detrás de sus rígidos trajes hay hombres flexibles.

Y es que, de vez en cuando, los políticos se recuerdan a sí mismos que los músculos están para moverlos y que no viene nada mal desengrasar la maquinaria. Uno de los últimos ha sido Nicolas Sarkozy.

El presidente del país que vio nacer el Tour de Francia, la ronda ciclsita más prestigiosa del mundo nacida a finales del siglo XIX, se montó en bicicleta en el Sur de Francia para realizar una metáfora deportiva de la carrera presidencial en la que se encuentra inmiscuido.

En casa de los Obama podrían hacer una competición interna. Barack lo mismo empuña una raqueta que un hierro 3 o que se pone a hacer flexiones como si no huibiera un mañana.

Y su esposa, Michelle, promotora de una campaña de alimentación sana y deporte en todo el territorio norteamericano, ha corrido, chutado y sudado en varias ocasiones.

Otro de los antaño inquilinos de la Casa Blanca, George Bush, sacó todo el espíritu americano que lleva dentro para lanzar desde la base del 'pitcher'. ¿Estaría preparado para batear al otro lado Fidel Castro? Menos concentrado parecía David Cameron al atizar con su raqueta de bádminton el volante.

Vladimir Putin es un experimentado karateka, cinturón negro, al que no le importa vestirse con kimono y demostrar su arte sobre el tatami. De la misma manera que no ha tenido reparos en ponerse unos guantes de onzas y presumir de 'punch'.

Evo Morales prefiere el fútbol sala, luciendo en espalda y pecho el 10 de su amigo Diego Armando Maradona. Y el fútbol, pero del de campo grande, es la gran pasión de nuestro expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, reconocido seguidor culé.

Su predecesor en el cargo, José María Aznar, es más de pádel. Quizás fuera él quien le diera lecciones a Jaime Mayor Oreja. Unas clases que no debió recibir Esperanza Aguire que prefiere darle al 'swing'.

Lo que es un misterio es si a Hugo Chávez le dejaron ponerse al volante del Fórmula 1. ¡Qué tiemble Marc Gené que apunta maneras de probador de Ferrari!

Mahmoud Ahmadineyad, Xavier Trías y Álvaro Uribe también han puesto de manifiesto que la política mundial goza de buen estado físico. Al menos en los entrenamientos. Otro cantar es cuando llega la hora del partido...

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