• Comentarios

Se aventuró hace tiempo en el campo de la escritura y la jugada le salió bien. Ahora, Nuria Roca, nos recibe para para hablarnos del que, seguro, será su próximo éxito: su segunda obra escrita junto a su marido.

Siempre ha sido uno de los rostros más amables y frescos de televisión y esa imagen, cuando se trata de ella, tiene mucho que ver con la realidad. Feliz con su familia, Nuria Roca sabe lidiar a dos manos. Por eso este otoño presenta libro al alimón con su marido, el periodista Juan del Val, mientras prepara la nueva temporada televisiva.

Hoy Corazón Su sonrisa tiene fama desde sus inicios con Chicho Ibáñez Serrador. Ahora la vemos en una campaña de Actimel en plan madraza. ¿Nos hacemos mayores?
Nuria Roca
Con los hijos es cuando te das cuenta de que vas cumpliendo años. Pero es ley de vida. En casa me gusta que desayunemos todos juntos, por eso me levanto la primera y preparo todo a conciencia. Soy una persona muy activa, no paro nunca, y a veces me cuesta relajarme. Tengo que aprender.

H.C. Está a punto de presentar su nueva novela escrita junto a su marido, Juan del Val.
N.R.
Sí, hemos aprovechado que ya sabíamos cómo trabajar juntos tras haber escrito nuestro primer libro. Nos apetecía volver a hacerlo.

H.C. En su novela hablan de amor, de sexo, de sentimientos… ¿No es complicado, como matrimonio, plasmar todos esos elementos en una obra?
N.R.
Es verdad que no tenemos secretos. Reconozco que me sería muy difícil escribir así con otra persona que no me conociera tanto. Por todo: a la hora de decirte las cosas, gestionar los egos… Teníamos ganas de contar otra historia y esta vez hemos sufrido un poco menos. Hemos estado todo el verano separados porque para escribir no podemos estar juntos. Yo me fui a la playa, Juan se quedó en Madrid y con las nuevas tecnologías puedes estar perfectamente conectado para corregir lo que haga falta. Ahora estamos nerviosos por saber qué va a pasar. Se publica el 23 de octubre y se titula Lo inevitable del amor. Creo que va a sorprender, porque hemos intentado contar lo que parece y no es y lo que es y no parece. Ese es el juego que queremos tener con el lector. La protagonista es una arquitecta de éxito de 39 años en una novela de amor nada romántica, pero llena de emociones.

H.C. Cuando se indaga tanto supongo que uno también se plantea algunas cosas. Y si lo hace con su marido… ¿Les afecta personalmente este reto?
N.R.
Afecta hasta el punto de que, después de un esfuerzo así, necesitamos un espacio libre. Solemos separarnos físicamente y además es muy importante que cada uno cubra sus necesidades propias. Eso nos enriquece a los dos. Un trabajo así o te une más o te separa.

H.C. También es cierto que son un matrimonio bastante abierto y actual, no están encorsetados a las rígidas normas de comportamiento en las que se basan muchas otras parejas.
N.R.
Tenemos que tener nuestro  espacio y no pasa nada por irte unos días sola. Eso no quiere decir que quiera menos a los míos, pero tampoco los echo de menos, aunque luego me encante estar con ellos. Muchas veces no nos cuestionamos nuestra libertad porque parece que no puedes tenerla. Es difícil encontrar el equilibrio, pero si existe en los dos miembros de la pareja, entonces perfecto.

H.C. ¿Son ustedes de los que se cuentan todo?
N.R.
¡Uy, no!, para nada. No te puedes contar todo, eso es muy aburrido. Compartes tu vida, inquietudes, retos, pero hay cosas que son solo tuyas.

H.C. ¿Y si hay celos?
N.R.
No tengo celos, porque tampoco me he visto en una situación que me los provoque.

H.C. A veces con la imaginación es suficiente.
N.R.
Yo la imaginación la uso para escribir o para cuando estamos en pareja (risas). Yo tengo muy claro con quien quiero estar, y él también. Hay que tener mucho respeto, independencia y admiración mutua para que todo funcione y la confianza para decirle a los demás lo que a uno no le gusta.

H.C. ¿Considera la familia como su empresa?
N.R.
El término empresa me parece frío, yo diría que la familia es el proyecto más importante que  puedes tener. Para mí está por encima de todo, pero sin dejar al margen el resto de facetas. Si no es así, la familia puede convertirse en una prisión.

H.C. Antes que una ruptura... ¿qué es mejor?
N.R.
No creo que la ruptura sea mala. Cuando una pareja no se entiende tiene que romper. La ruptura no es un fracaso, es un proyecto que se ha terminado y empieza otro. No me gusta la expresión de rehacer la vida. Uno continúa su vida en otra dirección. Lo que sí me parece un fracaso personal es que una pareja separada no se entienda.

H.C. ¿Cuál diría que es su estado actual?
N.R.
Estoy feliz por haber terminado un trabajo, pero también muy nerviosa por saber cómo va a ser acogido. Cada vez tienes el listón más alto, mayores expectativas, y eso tensa más.

H.C. ¿Cómo está de proyectos actualmente?
N.R.
Ahora estoy centrada en mi novela y estaremos de promoción hasta el mes de enero. Además, al escribirla juntos tenemos que acudir a todas partes los dos, por lo que este tiempo tiraré de madre, hermanas y una cuidadora maravillosa que tengo en casa para que mis hijos estén bien atendidos. Hay unas conversaciones interesantes para hacer proyectos con mi novela. Y hasta ahí puedo leer.

H.C. Tiene tres niños, ¿le gustaría ampliar la familia?
N.R.
No. Con tres basta. No te diría que no si tuviera otra economía, otra casa… Me gusta el follón, las familias numerosas... Pero siempre y cuando puedas mantenerlo. Con tres creo que basta.

H.C. ¿Qué hace para estar siempre estupenda?
N.R.
No pasarme mucho, compensar. Alguna dieta estricta de vez en cuando. Tengo un entrenador dos o tres días a la semana porque soy muy vaga. Y me gustan las cremas también.

H.C. ¿Qué necesita para ponerse a escribir?
N.R.
Estar en paz conmigo misma. Soy capaz de concentrarme si hay ruido de fondo, pero para mí es fundamental estar contenta por dentro.

¡Síguenos en Twitter: @hoy_corazon!

Publicidad
Publicidad