Tamara Falcó: "Prefiero estar sola que mal acompañada"

  • Tamara Falcó, que no tiene novio ni proyecto de ello a la vista, nos habla de los preparativos de la boda de su hermano Julio José y de lo poco que le angustia su soledad en estos momentos.

Se dedica a la organización de bodas y es imagen de Aires Barcelona, pero... de verla vestida de blanco de momento, nada de nada. Ni siquiera en la presentación de la nueva colección de la firma por la que da la cara: "Lo intentaron, pero vestirme de novia a las 11 de la mañana...".

Así nos lo cuenta entre risas Tamara Falcó. Un buen humor y simpatía que no ha abandona durante el cuarto de hora que permanece atendiendo a la prensa con una sonrisa de oreja a oreja. No hay boda, lo primero, porque no tiene con quien. Desde que lo dejó con Tommaso Musini hace algo más de un año no ha encontrado el amor. Tampoco lo ha buscado con insistencia.

Con Tommaso tiene "muy buena relación. Somos muy amigos". ¿Tanto como para que venga a visitarte? "¡No tan amigos!" (risas). Pero sí que cuenta cómo "cuando pasó lo de tío Miguel fue el primero en aparecer y apoyarme. Y después hemos coincidido en varias ocasiones y le quiero muchísimo".

Sin prisas

Y a pesar de no dar con esa media naranja y de haberse independizado -aunque pasa mucho tiempo en casa de su madre, con su hermana Ana y su 'tío' Miguel-, no le asusta ni la soledad ni quedarse para vestir santos: "Si ese es el camino que me indica el Señor..." (vuelve a reirse).

"La verdad es que me encanta tener mi propio espacio. Aunque ahora todas mis amigas se están casando y entran las prisas... Pero prefiero estar sola que mal acompañada". Aunque de una boda sale otra boda y ella, además de ver cómo se están casando todas sus amigas más cercanas se dedica a montarlas, "por ahora" no se ha dado esa circunstancia.

¿Quizás le llegue el momento ahora, que está preparando cada detalle del enlace de su hermano Julio José con Charisse Verhaert? Sí, es ella en la que han delegado y promete que habrá "muchas sorpresas, solo espero que les gusten". Pero no suelta prenda de esos pequeños detalles. Tan solo que ella será dama de honor, como Ana Boyer, pero... "a mí me lo pidieron primero, ¿eh?".

Cuanta que la mayor satisfacción de dedicarte a esto es "cuando al día siguiente me llaman o las veo y me dicen que ha sido el mejor día de su vida, que sale todo perfecto porque siempre pasa algo. Que al final la novia haya disfrutado de su fiesta y se haya visto guapa".

Amor del bueno

Y es que la hija del marqués de Griñón -que también irá a la boda de Julio José, como los otros dos hombres de la vida de Isabel Preylsler- tiene muy complicado superar la historia de amor de su madre y Miguel Boyer. De este también ha hablado: "Mucho mejor, pero es un proceso muy largo. Pero bueno, desde donde estábamos que era al borde de la muerte a hoy en día, el cambio ha sido brutal. Además nos dijeron que no volvería a hablar, andar... Confío en que vuelva a ser el de antes".

Eso sí, ha querido recordar el aspecto negativo de este episodio amargo que tuvo meses a la familia en vilo: "Cuando pasan estas cosas es cuando te das cuenta de que la otra persona está ahí. Cuando todo es bonito y divertido es fácil, pero es ahí cuando ives y aprecias el amor. Por primera vez él estaba en una situación que necesitaba ayuda y mi madre ha estado al 150%".

Y mientras sigue buscando a ese hombre del que pueda decir "este es", ella sigue pensando que sería la adecuada para organizar su propia boda. Tablas le sobran.

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