Refugiados bajo paraguas y con indumentaria otoñal, saludaron a las autoridades y se dirigieron hacia el centro de la Plaza del Lavadero donde descubrieron una placa conmemorativa, situada en la base de la escultura 'Homenaje a los hórreos' del artista Juan Zaratiegui.
Acto seguido, iniciaron un recorrido a pie por el pueblo junto al presidente del Principado, Javier Fernández; al presidente de la Junta General, Pedro Sanjurjo; al delegado del Gobierno en Asturias, Gabino de Lorenzo; y al consejero de la Presidencia, Guillermo Martínez, para observar la tradicional arquitectura, con especial atención a sus hórreos y a las labores de rehabilitación de caminos realizadas de forma comunal por los vecinos.
Junto a la intensa lluvia, una de las anécdotas de la jornada fue la parada de los Príncipes ante un grupo de vecinas que realizaban tareas de encaje de bolillos bajo un hórreo y que les obsequiaron con un diario y marcapáginas de encaje para las Infantas Leonor y Sofía.
Posteriormente, los Príncipes pudieron observar entre sonrisas una escena costumbrista, representada por el Grupo de Teatro Güeñu/Bueño. Asimismo, presenciaron a un grupo de vecinos realizando la 'esfoyada del maíz' y se animaron a probar un poco de sidra dulce.
A continuación, saludaron al maestro artesano local José Martínez, dedicado a la talla de la madera, en el segundo hórreo de la Casa Corrines, próximo ya a la plaza central.
Pasadas las 12.40 horas, don Felipe y doña Letizia accedieron al escenario dando comienzo al acto institucional de entrega del Premio Pueblo Ejemplar de Asturias 2012.
Durante su intervención, el alcalde de Ribera de Arriba, José Ramón García, recordó la anterior visita del Príncipe en 1991 con motivo de la inauguración de la Fundación Laboral de la Construcción, y señaló que no llovía sino que el pueblo estaba "llorando de alegría".