La Reina Beatriz de Holanda volvió este miércoles con su agenda oficial después de pasar días muy duros tras el accidente y posterior entrada en coma de su hijo, el Príncipe Friso. Una 'normalidad' que hace pensar que Beatriz de Holanda ya ha asumido que la situación de Friso no tiene solución.
El coma del Príncipe Friso, tras un accidente en una estación de esquí de los alpes austríacos, había condicionado la agenda de su madre, la Reina Beatriz de Holanda. Hasta ahora.
La reina ha retomado su agenda oficial y parece que empieza a asumir así lo inevitable: que Friso jamás saldrá del coma. La soberana holandesa asistió con un enorme poso de tristeza a la ceremonia inaugural de la Ordenanza Holandesa de Colocación de Explosivos en Soesterberg (Holanda).
Se trata del primer acto público oficial en el que participa la Reina Beatriz. Con el rostro muy serio, la reina apenas regaló un par de sonrisas durante todo el evento.
Mientras, Friso de Holanda sigue ingresado en un hospital londinense sin apenas esperanzas de despertar. Friso estuvo más de 20 minutos enterrado sin oxígeno después de que un alud de nieve se precipitara sobre él mientras esquiaba.
La normalidad está lejos de llegar para la afligida reina.