El Rey se traslada a Mallorca para una corta estancia

El Rey se trasladará los próximos días a Palma de Mallorca para iniciar una de las estancias veraniegas más cortas y peculiares de su reinado. Don Juan Carlos será el último en instalarse en el Palacio de Marivent, al que la Reina se desplazó hace siete días con la Infanta Elena y seis de sus nietos, Felipe, Victoria, Juan, Pablo, Miguel e Irene, mientras que los Príncipes de Asturias y sus hijas, las Infantas Leonor y Sofía, tenían previsto hacerlo este fin de semana o el lunes. En un año especialmente difícil para España, tanto el Rey como don Felipe han mantenido su actividad habitual en Madrid hasta empezado agosto, y don Juan Carlos y el Príncipe se reincorporarán a sus despachos de La Zarzuela antes de que termine el mes.

Además de pocos, los días que el Rey pase en Mallorca estarán marcados por los actos institucionales y el trabajo de despacho. Aunque oficialmente no se informa de esta labor del Monarca, que realiza en colaboración con el Gobierno y en la más absoluta discreción, lo cierto es que en las últimas semanas, don Juan Carlos ha mantenido importantes conversaciones telefónicas, algunas transoceánicas, con diversos dirigentes mundiales sobre las dificultades que atraviesa la economía española y la necesidad de que nos ayuden a recuperar el crecimiento.

En Zarzuela siempre se ha dicho que el Rey no se va de vacaciones, que en realidad traslada su residencia en verano a Palma, donde compagina el trabajo con los momentos de ocio. Y, hasta hace tres o cuatro años, era así, pues don Juan Carlos alternaba las audiencias oficiales y trabajo con sus salidas a navegar, ya fuera en velero, hasta que abandonó la alta competición, o en el Fortuna, hasta que la crisis dejó este yate amarrado en puerto. Sin embargo, hace ya mucho tiempo que al Rey no se le ve en más barcos que los de la Armada o de la Guardia Civil en actos militares. Salvo alguna cena aislada con amigos, la mayoría de sus salidas en Mallorca han obedecido a actos oficiales.

No obstante, el sector turístico balear también espera del Rey y del resto de la Familia Real que, durante su estancia en Palma, le ayuden a promocionar las islas en el exterior con actividades que inviten a visitarlas e, indudablemente, uno de los principales atractivos del archipiélago es el mar.

Habrá que esperar para ver cómo transcurrirá este primer verano en el que la regata de la Copa del Rey ya no actuará como punto de encuentro de la Familia Real. Lo más probable es que la primera foto de don Juan Carlos en Palma sea la de la cena que ofrecerá el miércoles, junto a la Reina y los Príncipes, a las autoridades baleares en el Palacio de La Almudaina. Y, salvo cambios, la última imagen del Rey en Mallorca podría tomarse el martes de la próxima semana, cuando el presidente del Gobierno acuda a despachar con el Monarca. La novedad será recibir a Mariano Rajoy, que acudirá por primera vez a la isla como jefe del Ejecutivo.

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