-El enorme gasto del enlace de Victoria, que contrastó con la crisis económica.
-La luna de miel pagada por un rico industrial. ¿Con qué intereses?
-El exilio en Nueva York de la princesa Magdalena tras su ruptura con Jonas Bergström, y su escasa actividad institucional en Suecia.
-El noviazgo y compromiso oficioso del príncipe Carlos Felipe con una modelo de quebradiza reputación, Sofia Hellqvist.
-Las revelaciones de una biografía no autorizada sobre el gusto del rey por las amantes y por las bacanales con prostitutas. Estos días se ha publicado que la mafia le chantajeaba con unas fotos. Él ha negado ese punto, pero no lo de las amantes y las prostitutas.
-La lista se cierra, por el momento, con los esqueletos nazis que ahora empiezan a llenar el armario familiar.