Hombres y mujeres tenemos marcado a fuego aquella máxima de nuestras madres que decía así: “Cuando vayas a un cuarto de baño que no sea el de casa, nunca jamás te apoyes”. Un sabio consejo para no añadir a los gérmenes propios, los ajenos.
Jennifer Lopez ha llevado esta regla hasta el extremo, ya se sabe que ella lo hace todo a lo grande. Según el diario 'The Sun', la cantante y actriz viaja a todas las partes con su asiento portatil para el váter.
Ella prefiere este sistema al de forrar la taza con papel higiénico, que es otra opción muy extendida entre el gran público. Y es que Jennifer, que siempre encabeza las listas de los mejores traseros famosos, no quiere correr ningún riesgo. No nos extraña porque esa zona donde la espalda pierde su casto nombre la tiene asegurada por 4,5 millones de euros. Ahí es nada.
Al parecer, esto de “no sin mi tapa del váter” ya viene de lejos, porque cuando Lopez era pareja de Ben Affleck, este le regaló un asiento adaptador valorado en 83.000 euros, con incrustaciones de piedras preciosas, pulidas, eso sí. A eso sí que se le puede llamar con todas las de la ley un trono.