Actuar sobre un escenario conlleva sus riesgos: focos que se caen encima, fans acosadores, caídas -que se lo digan al cantante Juan Gabriel, que se pegó un trompazo que ha hecho historia-, pero si encima, el artista en cuestión echa más leña al fuego utilizando un vestuario peligroso, para qué queremos más.
Katy Perry es un buen ejemplo de esto, ya que es aficionada a utilizar unos sujetadores giratorios, que recientemente le han causado un problemilla. Y es que, al parecer, el pelo -o peluca- se le enredó en el sostén, lo que le hizo pasar un apuro importante.
“Mi cabello se quedó atrapado en la ruedas de mi sostén giratorio y empezó a enredarse. Tuve que continuar actuando y, al final de la canción, parecía que me estaba lamiendo mi propio pecho”, ha afirmado la cantante al diario 'The Sun'.
La aseguradora de la cantante se ha plantado y ha dicho que “una y no más Santo Tomás” prohibiendo a Perry utilizar dichos sujetadores con ruedas por miedo a que en el futuro le produzcan una lesión en el cuello.
Pero todos aquellos que se hayan quedado sin ver a Katy con dichos sujetadores que no sufran, porque la artista luce uno en su película 'Part of Me: 3D'. Imágenes estas que quedarán para la posteridad.