El exnovio de Kate Moss, Pete Doherty, es el mejor ejemplo de que las drogas no son buenas. Y es que, según el portal Skynews, el músico asegura que el fantasma de la fallecida Amy Winehouse habita en su casa londinense y le persigue por doquier.
Como todos recordarán, ambos fueron compañeros de correrías y de adicciones, protagonizando juntos diversas juergas. No sabemos si será porque tiene cargo de conciencia o porque el abuso de las drogas y el alcohol le han dejado como secuela una 'gotera' en la cabeza -ahora dice que no consume-, pero Pete, entre otras cosas, asegura haber visto el reflejo de Amy en una de las ventanas de su dormitorio.
Al parecer, por este motivo, Doherty habría abandonado su casa de la capital inglesa para instalarse en París, donde se supone que Amy le dejará vivir tranquilo.