Según una fuente cercana, “Gaga siempre ha estado obsesionada con Diana y se ve como una rencarnación de ella del siglo XXI. Sabe que es perseguida por los fotógrafos y ha soñado que puede morir igual que la princesa de Gales. Teme que su fama podría matarla”.
Por si esta noticia no les ha gustado o les ha sabido a poco, ahí va otra. Lady Gaga ahora también quiere ser actriz. Pero, como ella lo hace todo a lo grande, no se conforma con un papelito secundario cualquiera. No, quiere ser la musa de Woody Allen, a lo Penélope Cruz y Scarlett Johansson. No sabemos que opinará el cineasta, pero lo cierto es que no la vemos mucho interpretando a uno de esos personajes sesudos y asiduos al psiquiatra propios del gran Allen, vestida con uno de sus trajes de mamarracha. El padre de la fallecida Amy Winehouse, Mitch, ya ha hecho una propuesta: cree que Gaga es la actriz ideal para interpretar a su hija en el cine.