La cena de Navidad puede provocar algunas tensiones en la familia. Para evitar conflictos y tener una cena tranquila y armoniosa pon en práctica estos consejos. Ya pases la velada en casa de tus suegros o en tu propio hogar cuida los pequeños detalles y la noche saldrá redonda.

EN CASA DE TUS SUEGROS

1. Estás en terreno enemigo: cuanto más tarde llegues, mejor. En Nochevieja, con cinco minutos antes de las uvas sobra.

2. Explica que eres alérgico. Así podrás rechazar todo lo que no te guste.

3. Si hay langostinos, pélaselos a tu mujer. Tus suegros creerán que ayudas en las tareas del hogar.

4. Deja el coche mal aparcado. Será tu comodín para escapar un rato cuando lo necesites.

5. Si vas con niños, llévalos atados físicamente... o psíquicamente con la “Game boy”.

6. Si en la mesa se habla de política, nunca te pongas serio. Di que eres de Izquierda Unida y verás como todo el mundo se ríe.

7. Lleva una película de DVD de estreno para evitar que te pongan las diapositivas de cuando eran pequeños.

8. Si eso no es suficiente, di que eres miope y que te has dejado las lentillas en casa.

9. Ríele todas las gracias a tu cuñado. Nunca está de más tener un aliado.

10. Si tu suegro ejerce de Rey de la familia, no hables mucho a ver si te va a decir: “¡Por qué no te callas!”.

EN TU PROPIA CASA

1. Si no quieres “meter la gamba”, elige un menú sencillo. No es momento de ensayar.

2. No peles los langostinos diciendo que el marisco está por las nubes o lo tirado que sale el solomillo congelado.

3. No lo dejes todo para última hora si, además de los lomos de merluza, pretendes hacerte la cera y el bigote (con perdón).

4. No les recibas con chándal y a lo loco (o en zapatillas y con collar de perlas).

5. No quieras emular el redondo de tu madre y, menos, la pescadilla de tu suegra. La crueldad existe en Navidad.

6. No prepares unos sándwiches para los niños con la excusa de que no comen de nada… ni les saques a la terraza con la excusa del cambio climático.

7. No es necesario ser tan “in” como para escuchar el “ande, ande, ande” en inglés…

8. No dejes la bebida en manos de terceros. Es mejor que el cuñado rumboso se encargue del vino.

9. No cuezas langostas. Se ha demostrado que al escaldarlas “gritan”.

10. Si tu suegro saca un puro dispuesto a hablar de política, dale una pandereta y una zambomba o tápale la boca con un langostino.