Las tarjetas son un artículo imprescindible para cualquier usuario y quizás por eso su coste ha subido tanto en los últimos años. La cuota anual que aplican las entidades, tanto por la tarjeta de débito –la de los cajeros automáticos– como por la de crédito, se ha duplicado en un cinco años. En las de débito, hay que pagar una media de 13,57 €. En las de crédito, la cuota sube a 28,43 € anuales.

RETIRADA DE EFECTIVO

• Pero es que, además, el uso de las tarjetas se ha encarecido por otra vía. Hasta hace poco, cualquier usuario podía retirar dinero en efectivo sin coste alguno de cualquier cajero perteneciente a la red en la que su entidad estuviese integrada (Servired, 4B o Euro6000). Ahora, si se quiere que esta operación sea gratuita hay que limitarse estrictamente a los cajeros del propio banco, porque en todos los demás habrá que pagar una comisión. La cuantía de ésta dependerá de distintos factores (red propia o ajena, débito o crédito, España o en el extranjero), pero puede constituir un porcentaje nada desdeñable de la suma retirada (un 3,73% de media si se trata de una red distinta, por ejemplo).

TARJETA DE CRÉDITO

• Hay tres modalidades de devolución de la deuda en este tipo de tarjeta:

100%
. Los gastos se cargan en la cuenta una vez al mes, sin coste adicional.
Cuota fija. El cliente paga al mes una cantidad establecida –de 30 € o de 60 €, por ejemplo–, que comprende parte del gasto que se ha realizado, más los intereses que carga el banco.
Porcentaje. Es un sistema igual que el anterior, pero en lugar de una cantidad fija el cliente paga un porcentaje –10% o 15%, por ejemplo– de la deuda que ha acumulado. De esta forma, la devolución se alarga aún más y los intereses abonados son todavía mayores.

FINANCIACIÓN CARA

• De estos tres sistemas, el único que resulta conveniente es el primero, ya que, en los otros dos, el banco carga un interés muy elevado. Éste se cobra de forma mensual, pero lo importante es conocer el auténtico coste de esa financiación en términos anuales, es decir, la Tasa Anual Equivalente (TAE). Unos pocos ejemplos demuestran que muchas entidades consideran que el descenso de intereses registrado en los últimos 15 años, en lo que se refiere a las tarjetas, no va con ellos: Bankinter aplica un 0,97% mensual, lo que da un interés anual (TAE) del 12,28%; el Banco Popular cobra un 1,70% (22,42% TAE); Cajamadrid, el 1,75% (23,14% TAE); y BBVA y Santander Central Hispano, un 1,85% (24,60% TAE).