- Para 4 personas:
- Un queso camembert
- 2 huevos
- 6 cucharadas de pan rallado
- 1 cucharada de harina
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta blanca molida
Mezcla en un cuenco amplio de cristal la harina, el pan rallado, una pizca de sal y de pimienta. Aparte, bate enérgicamente los huevos, con un tenedor, en un plato hondo. Parte el queso camembert en cuatro cuartos. Pásalos por el huevo batido y, después, por el pan rallado, hasta que se queden los trozos completamente empanados. Cuando hayas terminado, pon los bocaditos en un plato llano amplio y mételos en la nevera durante una hora. Pasado ese tiempo, calienta abundante aceite de oliva en una sartén amplia y fríe los bocaditos, de dos en dos, por ambos lados, durante dos minutos por cada uno. Sácalos y escúrrelos sobre papel de cocina, para que suelten el exceso de grasa. Antes de servir, espolvoréalos con un poco de sal y pimienta molida, y acompáñalos con una ensalada verde.