- 400 g de solomillo de buey
- 1 mango
- 1 dl de aceite de oliva virgen extra variedad hojiblanca
- 150 g de queso Idiazábal
- Sal en escamas
- Pimienta negra molida
Mete la pieza de solomillo en el congelador hasta que esté bastante dura (durante unos 50 minutos, aproximadamente). Luego, sácalo y córtalo en lonchas muy finas.
Aparte, pela el mango, pártelo por la mitad, retira el hueso central y corta la pulpa en láminas finas.
En una fuente amplia, pon una cama de láminas de mango, distribuye encima las lonchas de carne y reparte las lascas de queso sobre este preparado.
A continuación, sazona con la sal en escamas y la pimienta molida. Finalmente, rocía todo con el aceite de oliva virgen extra de la variedad hojiblanca. Deja macerar en frío durante al menos
10 minutos y sirve.
¿Por qué este aceite? La variedad de hojiblanca tiene una enorme gama de sabores, aroma afrutado, un ligero toque picante en garganta y regusto almendrado.