- Para 4 personas:
- 750 g de queso blanco
- 2 naranjas confitadas
- 6 ciruelas pasas sin hueso
- 2 limones
- 60 g de azúcar blanca
Corta las naranjas confitadas en pequeños dados, déjalos en un cuenco de cristal y mételos en la nevera durante dos horas, para que estén muy fríos. Aparte, lava los limones con agua templada, sécalos y ralla la corteza. Saca los dados de naranja confitada de la nevera, echa un tercio en un bol amplio y mézclalos con el queso blanco troceado muy menudo, con el azúcar y con la ralladura de limón. Reparte esta mezcla en seis terrinas de cerámica y cúbrelas con el resto de los dados de naranja fríos. Finalmente, añade en el centro de cada terrina una ciruela sin hueso. Mete las terrinas durante media hora en la nevera y sírvelas frías. También puedes acompañar este prostre cubriendo los trozos de naranja confitada con un poco de miel.