- 500 g de salmón fresco
- 2 aguacates
- 1 lima
- 1 limón
- 30 g de jengibre fresco
- 1 cucharada de eneldo
- 100 ml de aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta negra.
Limpia el salmón de espinas y piel, y pártelo en dos trozos. Envuélvelos en papel film y mételos en el congelador dos horas.
Luego, saca los trozos del congelador, retira el papel film y córtalos en lonchas finas. Ponlas, extendidas, en una fuente. Sazona con sal, pimienta negra, jengibre rallado, eneldo picado y riégalas con el aceite y el zumo de la lima.
Pela los aguacates, retírales el hueso, córtalos en gajos finos y colócalos en una fuente amplia. Luego, riégalos con el zumo de medio limón, para evitar que se oxiden y oscurezcan.
Sirve las lonchas de aguacate y coloca encima las láminas de salmón. Espolvorea con pimienta negra y eneldo.