Su primera novela, “Rosa candida”, encandiló a los lectores. Ahora, esta autora islandesa vuelve con 'La mujer es una isla' (ambos, de Alfaguara), una “road-novel” sobre una mujer desubicada que emprende un viaje para aclarar sus ideas y se encuentra con un compañero inesperado: Tumi, un niño sordo.
Pregunta. El título original de su libro 'Lluvia de noviembre' se ha
traducido al español como 'La
mujer es una isla'. ¿Por qué?
Respuesta. Era mi título provisional.
Cuando leí por primera vez el
verso de John Donne, “ningún
hombre es una isla”, pensé:
“Puede que ningún hombre,
pero todas las mujeres lo son”.
Supongo que estaba tomando
conciencia de mi identidad
femenina entonces. No
mantuve el título en islandés,
pero quise que se tradujera así
a otros idiomas.
P. La heroína emprende un viaje
interior y otro real, por la
carretera costera de Islandia.
R. Sí, el autodescubrimiento,
la búsqueda de una verdad
espiritual a través de un viaje
es uno de los temas más
antiguos en la literatura.
P. ¿Se siente escritora feminista?
R. Creo que hombres y mujeres
se describen de forma muy
simplista en los medios, y a
veces también en literatura.
No veo la masculinidad ni la
feminidad como cosas fijas.
Los especialistas dicen que
mis historias deconstruyen
estereotipos de género porque
a veces muestro a hombres
sensibles. Me gusta la idea,
pero lo cierto es que conozco
a muchos hombres que cuidan
a los suyos.
P. Su protagonista habla 11
idiomas, pero parece incapaz
de expresar sus sentimientos.
R. Sí, por eso creé para ella un
compañero que no habla,
para mostrar que existe un
mundo más allá de las palabras.
Creo que el lenguaje está
sobrevalorado. No creo que sea
posible conocer el mundo solo
a través de él. Pero también
es una herramienta poderosa,
asquerosamente mal usada; nopara descubrir y entender el
mundo, sino para gobernarlo y
justificar a los poderosos.
P. Su heroína no quiere ser madre.
¿Qué opina de la maternidad?
R. Que ya hay suficientes niños
en el mundo que necesitan
cuidados, incluso si algunos
decidimos no tener uno... Y,
también, que es un privilegio
poder conocer a otro ser
humano desde el mismo
principio de su existencia.
P. En un momento dado, la
protagonista escucha “Piensa
en mí”, de Luz Casal. ¿Por qué
eligió esta canción?
R. El ambiente poético que crea
esa preciosa canción encajaba
con el melancólico paisaje
islandés en un oscuro día de
invierno. También le iba bien
al silencio y los sentimientos
de la protagonista.