Carolina Borges, 'windsurfista' portuguesa, abandonó ayer la villa olímpica de Londres 2012. ¿El motivo? Está embarazada de tres meses. "Estoy embarazada de tres meses y el campo de las primeras regatas de clase iba a ser lejos y por tanto muy peligroso para mí", declaraba al diario deportivo 'A Bola'.
La deportista envió un correo electrónico a Mário Santos, el pasado martes 31 de julio, cuatro horas antes de que diera comienzo la competición, para comunicarle su decisión de no tomar parte de la salida en la primera regata de RX-S -disciplina en el que la sevillana Marina Alabau sigue a la cabeza tras tres días de regatas-.
Además de su estado, Carolina aseguró que nunca recibió "los subsidios a los que tenía derecho. Además, no tuve apoyo ninguno. Ni financiero ni moral. Firmé una cosa diciendo que iba a recibir dinero y hasta ahora no recibí todavía nada".
Esto ha sido desmentido por la Federación Portuguesa de Vela que, además, recrimina a la regatista que "está obligada por el contrato firmado a informar sobre su situación clínica" y que "nunca lo hizo".
"Su capacidad o incapacidad para competir tendrá que ser evaluada por el departamento médico de la Misión Portuguesa, siendo que esta es la única entidad con competencia para tal parecer", aseveran desde la Federación.
Borges, que nació en Río de Janeiro hace 33 años, casada con el regatista norteamericano Mark Mendelblatt y que participó en los pasados Juegos representado a Brasil, decidió defender los colores de Portugal en esta ocasión para rendir homenaje a sus abuelos, portugueses que viajaron a Brasil hace años en busca de una vida mejor en una larga travesía en barco que duró meses.