"Estas mujeres comparten nuestra pasión por el golf y ambas son bien acogidas por nuestro club. Será un orgullo cuando presentemos a Condoleezza (Rice) y a Darla (Moore) sus chaquetas verdes. Es un momento histórico para nosotros".
Con estas palabras Billy Paine, presidente del Augusta National, el club de golf más elitista del mundo, reconocía que ya era un hecho la aceptación de mujeres en esta institución por primera vez en su historia.
Este club, que abrió sus puertas en 1933, ha sido estricto en sus normas. Tanto que, hasta 1990 no se produjo la entrada de un miembro negro. Y el propio Paine aseguraba el pasado abril que, el incluir a mujeres, era un asunto muy delicado que se discutiría "internamente".
Parece que una de las claves en este nuevo logro para la mujer, han sido las conversaciones del presidente Barack Obama, partidario de que el Augusta National se subiera al carro del siglo XXI dejando de hacer discriminación de sexos en su seno.
Ahora tanto la exsecretaria de estado norteamericana como la empresaria, podrán lucir la chaqueta verde de este organismo que organiza uno de los mejores torneos de golf del circuito internacional: el Masters de Augusta -para el que se ha clasificado hace un par de días, 'in extremis', el español Sergio García-.