Es ágil y potente, pero a la vez, sabe combinar ese coraje y esa fuerza con la sutileza de quien mima a su mejor amiga entre sus manos: la pelota. Y de ahí que sea conocida mundialmente como 'La pantera'. Bueno, por eso y por el color de su piel.
Porque Marta Mangué González (Las Palmas de Gran Canarias, 23 de abril de 1983) tiene ascendencia de Guinea Ecuatorial, lo que hace que, junto a Nely Carla Alberto, sea la nota exótica de una generación de jugadoras de balonmano a las que se conoce como las 'guerreras olímpicas'.
Os presentamos a la mujer que lleva la voz cantante de la selección española de balonmano femenino dentro de la cancha y fuera de ella -por ejemplo cuando decidió desnudarse para la revista 'Interviu'.
No había otro objetivo posible que el bronce olímpico en Londres 2012. No haberlo conseguido habría sido completamente injusto. Y, después de dos prórrogas agónicas, España, por fin, tiene su presea olímpica.
Multidisciplinar
Aunque parezca que Marta se ha dedicado toda la vida a meter la pelotita entre los tres palos -o a filtrarla entre la defensa para dejar en posición franca al pivote-, lo cierto es que sus comienzos fueron calzada con zapatillas de atletismo.
Un día le picó el gusanillo de la curiosidad y probó ese deporte que en España no copa portadas ni abre telediarios, pero que para ella es "el más emocionante" del mundo: el balonmano.
Cuando llegó a las categorías juveniles del primer equipo de su vida deportiva, La Rocasa, los entrenamientos de ambos deportes le coincidían y tuvo que elegir. No sabemos si acertó, si corriendo como Forrest hubiese sido una mejor deportista, pero los aficionados al balonmano, se lo agradecemos.
Hasta el año 2007 se pudo disfrutar de ella en España, pero esa crisis profunda que sufre el balonmano femenino español, le obligó a hacer las maletas para recalar en el Tea Esbjerg de Dinamarca y cuatro años después, en el serbio HC Zajecar.
Mangué ha definido en alguna ocasión su deporte en nuestras fronteras como "un niño huérfano que ha tendido unos padres pero ya nadie lo cuida". Ojalá esos progenitores obre en milagro algún día del regreso del hijo pródigo.
Al desnudo
Y no me refiero solo a que se insinuara a las cámaras cuando posó para 'Interviú' tapando estretégicamente sus encantos. Sino a que a ella no le importa confesar que se muere por un buen 'carpaccio', que aún no ha nacido la figura del 'buen político' o que a Rajoy le pediría un país mejor.
Pero sí, 'la pantera' dejó al descubierto su cuerpo serrano en aquella publicación. Fue en 2007 y en aquella ocasión quiso contar cómo es la Mangué personal, en su día a día, la que encandila a los que la rodean: "Muy cabezota, impulsiva, decidida y clara. Siempre voy de frente. Si me hubiera callado más de una vez y hubiera controlado mi orgullo, me iría mucho mejor".
Tampoco ocultó sus gustos en cuanto a hombres. Sí, sí, Beckahm es muy 'sexy' pero a ella lo que le pone "es el cuerpazo de Nadal –pura fibra ese niño– y la cara de Feliciano López. Y, por su simpatía, me encantaría pasar una noche con Ronaldinho".
Sueños de humildad
A Marta le parecen una barbaridad los 94.000 euros que supondría llevarse una medalla de Londres teniendo en cuenta los tiempos que vivimos. De 'mayor' le encantaría vivir con más humildad, sin las cantidades de dinero que se embolsan las jugadoras fuera de España.
Como sabe que su vida deportiva terminará antes o después, su sueño es acabar viviendo en algún sitio del Caribe. Vamos, seguir con ese ritmito canario que corre por sus venas y que le hace llegar tarde a todos los sitios. Tanto que, ya aseguró hace unos años que ni siquiera será capaz de ser puntual el día de su boda.
Tendrá que dejar a un lado esa parsimonia y esa horchata en las venas porque, con el se bronce olímpico en su haber tendrá que cumplir su promesa: lanzarse en paracaídas.
¡Bravo, pantera!