A pesar de ser una de las actrices más
explosivas, asegura que le encanta
estar en casa con su marido. Gracias a
su belleza y personalidad arrolladora,
se ha convertido en la embajadora de Giorgio Armeni Beauty. Descubre todos sus secretos de belleza.
Mirada de acero, boca perfecta, silueta
de competición: la actriz
norteamericana, musa de Giorgio
Armani desde el año 2010, tiene pendiente
de estreno tres nuevas comedias. Sin filtros
ni tapujos, nos desvela qué se esconde bajo
su barniz de chica supersexy.
Mujer hoy. Ha sido elegida recientementela
mujer más guapa del año por una revista
masculina. ¿Le gusta aparecer en este tipo
de listas?
Megan Fox. Realmente, no. Hay montones
de ranking como esta y, generalmente,
eligen a la chica que ha trabajado en el
éxito más importante del verano.
¿Le aburre la imagen de actriz rebelde y
sexy que le han otorgado?
Lo encuentro sorprendente, porque salgo
muy poco. Me cuelgan la imagen de chica
mala sin tener demasiados datos. Me gusta
leer, quedarme casa. Tengo la impresión
de ser terriblemente aburrida.
¿Mantiene a sus amigas de siempre?
Nunca tuve demasiados amigos. En el colegio
tampoco era muy popular. Siempre
he tenido difi cultades para abrirme a los
demás, aunque, una vez que doy mi amistad,
es para toda la vida. En Hollywood,
paso mucho tiempo trabajando
y tampoco es el
mejor sitio para hacer
amigos. Yo no lo he conseguido
hasta ahora.
Dicen de usted que huye
de las aglomeraciones y
que no podría vivir en una
gran ciudad...
Esto empezó tras el éxito
de “Transformers”. Tenía
la impresión de ser un
animal de feria. Desde el
momento en que entraba
en un sitio, había un montón
de gente que esperaban
algo de mí. Querían
tocarme, hablar conmigo,
hacerse una foto... Tenía la impresión de
no disponer de espacio y esta situación
me generaba mucha angustia.
¿Ha pensado en marcharse de Hollywood?
Mi marido, Brian Austin, ha nacido y crecido
en la ciudad de Los Ángeles. Toda su
familia está aquí. Creo que es una buena
razón de peso para quedarnos. Al menos,
de momento, no nos vamos.
Viendo su aspecto físico, da la sensación
de que trabaja su cuerpo y su belleza como
un atleta de alto nivel...
Soy bastante excesiva. A menudo, tengo
tanto miedo de no hacer lo sufi ciente que
hago demasiado. Es un comportamiento
compulsivo. Practico deporte tres días a
la semana, pero ya no sigo
ningún régimen para estar
delgada. Durante mucho
tiempo, he realizado la dieta
“paleolítica”, no para controlar mi peso, sino porque estaba obsesionada
con comer de un modo sano. Entonces,
tenía que comer todo crudo. Sobre el
papel puede ser perfecto, pero, de hecho,
fue toda una catástrofe. Estaba siempre
hambrienta y no me quedaba energía. Posiblemente,
se trata del peor castigo que
le he infligido a mi cuerpo.
¿Es una consecuencia de la presión que
puede provocar trabajar en Hollywood?
No. Mas bien creo que es debido a que
soy una gran hipocondríaca. Desde el momento
en que siento que hay algo que no
funciona en mi cuerpo, me autodiagnostico.
Entonces, me sumerjo
en los blogs y webs de
salud que hay en internet
para ver cuál puede ser mi
dolencia y, así, empezar a
cuidarme mejor. Lo sé, es
algo ridículo, pero es que
no puedo evitarlo.
¿Le asusta o le preocupa el
tema de la vejez? ¿Cómo
lo afronta?
¿Físicamente?, no. Mis
padres tienen una genética
muy buena y espero haberla heredado.
Sin embargo, a veces sufro ataques
de pánico, porque estoy aterrorizada con
la velocidad a la que se escapa el tiempo.
Ayer tenía 20 años, hoy ya tengo 25 y, muy
pronto serán 26... Me da la impresión de
que no dispondré de demasiado tiempo
para concretar todos mis proyectos y hacer
todo lo que quiero hacer en la vida.
¡Es algo terrible!
Acaba de participar en tres comedias: “El
dictador”, una historia disparatada con Sacha
Baron Cohen ya estrenada en España,
y “Friends with Kids” y “This is Forty”, que
llegarán a nuestras pantallas a lo largo de
este año. ¿Cree usted que este tipo de trabajos
conseguirán eliminar su imagen de
chica sex-symbol?
Me ha encantado trabajar en estas comedias
tan diferentes. Ha sido muy enriquecedor.
¡Es mucho más interesante
y divertido que rodar un “blockbusters”
(éxito de verano). Pero no estoy segura de
que esto sea sufi ciente para romper con
esa imagen de “femme fatale” que me han
adjudicado desde hace tiempo. ■