Estudió en un colegio privado de Bloomfield Hills (Michigan), donde, ya en su infancia, conoció al que es ahora su esposo y candidato republicano a la Casa Blanca, Mitt Romney. Ahora, a sus 63 años, Ann Loise Davies acompaña al político en su carrera hacia la presidencia de los Estados Unidos. ¿Será la nueva Michelle Obama?
De 'familia bien' (su padre era un hombre de negocios dedicado a la industria de la maquinaria militar pesada), Ann Romney se crió en colegios de pago y universidades privadas, y desde su juventud empezó a andar su camino de la mano del que puede convertirse en el próximo presidente republicano de Estados Unidos.
Su relación pronto se convirtió en el epicentro de su vida: se convirtió a la misma religión que la familia Romney (mormones), se casó en una ceremonia a la que no pudo asistir su familia por no profesar el mismo credo, se trasladó a Boston para que su recién estrenado esposo estudiara en la Escuela de negocios y leyes de Harvard, y no dudó en dejar su Graduado en Artes con especialización en lengua francesa para quedarse en casa cuidando a los cinco hijos del matrimonio.
Al igual que Mitt Romney es la piedra angular de la vida de Ann, ella lo es de la carrera política de su esposo. Siguiendo el refrán que asegura que 'detrás de todo gran hombre siempre hay una gran mujer', esta mujer atlética y de estilo elegante y sofisticado, ha sido la mejor publicidad para la vida pública del candidato republicano. La prensa de Massachussets la encumbró cuando Romney se convirtió en Gobernador de este estado en 1994 y, ahora, 18 años después, los medios siguen viendo a Ann como la persona que ha sido capaz de "humanizar" la imagen del republicano y mostrar al hombre que existe más allá del político.
Esposa, madre y abuela ejemplar, Ann Romney ha pronunciado un discurso a favor de la candidatura de su esposo en el que asegura que "nadie mejor que Mitt Romney removerá cielo y tierra para hacer que América sea un lugar mejor para vivir", al tiempo que 'vende' al posible sucesor de Obama como un hombre "en el que se puede confiar".
Entregada de lleno a la carrera política de Mitt Romney hacia la Casa Blanca,
Ann colabora con diferentes organizaciones benéficas centradas, sobretodo, en los niños y en los adolescentes con riesgo de exclusión social.
Amante de la equitación y reconocida amazona,
Ann Romney fue diagnosticada en 1997 de esclerosis múltiple, algo que destrozó a su marido hasta el punto de reconocer que "no puedo seguir sin ella, somos un equipo".
En 2008, la que podría convertirse en Primera Dama de EE.UU tuvo otro duro revés en su salud al descubrir que tenía
un carcinoma en el pecho, un tipo de cáncer de mama que, por fortuna, pudieron extirparle tras una operación.
Con un
estilo formal y muy elegante, las
americanas y los
trajes de chaqueta son las prendas imprescindibles de sus looks, al igual que los
vestidos de corte 'lady'. Siguiendo la estela de Michelle Obama, esta mujer de silueta atlética de 63 años (muy bien llevados) tampoco tiene miedo a elegir
colores y estampados llamativos. Sofisticada y sin pelos en la lengua a la hora de hablar de moda, fue criticada por lucir una blusa de Reed Krakoff valorada en 990$, asegura que
"no necesito estilista" y que "
cuando empiezan a salir canas, es más fácil ser rubia que morena".
Palabra de ¿la futura inquilina de la Casa Blanca?