Wojdan Shaherkani se convertía el pasado 3 de agosto en la primera mujer saudí en competir en unos Juegos Olímpicos. Pero su combate contra la puertorriqueña Melissa Mojica no es lo único de lo que se está hablando sobre ella en los últimos días.
Al parecer, Wodjan ha recibido, vía redes sociales, insultos que dejan mermado su honor. Al menos así lo ha denunciado su padre, Ali Shaherkani, al Ministro del Interior de su país, Ahmed bin Abdelaziz, a quien ha remitido una lista con las faltas de respeto que ha recibido la judoka.
Lo que más ha herido a Ahmed es el hecho de que se haya puesto en duda la procedencia de su hija. Mientras que los internautas ponían en duda que fuese saudí y hacían referencia a unas supuestas raíces asiáticas, él mantiene que su vástaga es 100% wahabí.
Shaherkani, que junto a Sarah Attar -800 metros- forma la representación femenina de su país en Londres 2012, estuvo a punto de no competir por la prohibición de la Federación Internacional de Judo de salir al tatami con la cabeza con un 'hijab'. La mediación del Comite Olímpico Internacional hizo posible este hito en la historia del deporte oímpico.
Otros líos olímpicos en la red
El caso de la judoka saudí no es el único que ha levantado ríos de tinta en estos Juegos. Recordemos cómo la atleta griega Voula Papahristou ni siquiera pudo competir al ser expulsada por un comentario racista en su cuenta oficial de Twitter: "Con tantos africanos en Grecia los mosquitos del Nilo al menos tendrán comida casera".
Días depués, un futbolista suizo, Michel Morganella, era apartado del equipo olímpico por algo similar. Tras la derrota de su escuadra contra Corea del Sur se apresuró a escribir, también en su Twitter: "¡Voy a dar una paliza a todos los coreanos del Sur! Menudos retrasados mentales". A pesar de borrarlo ante el revuelo que se montó, fue tarde: la federación ya había tomado la decisión de mandarle hacer las maletas.
El último lío olímpico en las redes sociales tiene que ver con un español. El jugador de hockey Álex Fábregas declaró a un medio: "Juego con España porque es con quien me toca jugar. No tengo otra opción. Mi sentimiento es catalán y no siento lo mismo escuchando el himno español que 'Els segadors'".
Inmediatamente su perfil se llenó de amenazas de muerte que obligaron a Fábregas a cerrar su cuenta.