Disciplina marcial. Seguro que es eso lo que ha hecho de Yelena Isinbayeva la más grande saltadora de pértiga de todos los tiempos. Porque la mujer que se despide hoy de los Juegos Olímpicos con un bronce -ha anunciado que se retirará de la alta competición después del Mundial en Moscú, en su casa, en 2013- es oficial del ejército ruso.
Concretamente, esta hija de una dependienta y un fontanero que pertenece a una etnia de tan solo 200.000 personas, los Tabasarans, es capitana del ejército de su país. El 4 de agosto de 2005 le fue concedido el rango de teniente de alto nivel y, el 19 de agosto de 2008, ascendía a capitana.
Procedente de una familia humilde que tuvo que sacrificarse para que ella pudiera tener una formación adecuada que le permitiera desempeñar este deporte, Yelena se lo ha devuelto a base de esfuerzo y sacrificio. Esto no lo pasó por alto la Fundación Príncipe de Asturias que le entregó el Premio Príncipe de Asturias al Deporte en 2009.
Doctorándose e imagen de Toshiba
Además de haber desempeñado una carrera profesional intachable pértiga en mano -a pesar de que sus comienzos deportivos fueron en gimnasia-, donde ha establecido el récord del mundo en 5,06 metros, a Yelena le ha dado tiempo a no descuidar su formación académica. Licenciada en Educación Física, actualmente está cursando un doctorado en la Universidad de Donetsk (Ucrania).
Isinbayeva es la imagen de Toshiba en todas las campañas que la marca hace en territorio ruso desde finales de 2007 y está considerada como una de las atletas más guapas de todas las que ocupan la villa oímpica en la capital británica.