El calor sofocante ha pasado, pero aún no podemos sacar la ropa propia del invierno. El cambio de una temporada a otra se convierte en una auténtica odisea en la que no sabes muy bien qué ponerte. Llegó el momento de vestir todas aquellas prendas para las que nunca encuentras el momento y aprender a combinarlas. Te mostramos cómo.
- Cazadora vaquera: aunque seguro que ha sido tu aliada en las noches de verano más frescas, aprovecha ahora para lucirla por el día y darle un aire más desenfadado a tus looks.
- Bailarinas o slippers: te has pasado los últimos meses presumiendo de pedicura, pero llegó la hora de cubrirse. Cómodas y frescas, son el paso perfecto de la sandalia a las botas sin tener que tus pies se resientan.
- Jerséis finos: antes de sacar del maletero los jerséis de lana, prueba con los de punto fino y sácales partido con jeans o faldas.
- Pantalones claros: aprovecha los últimos coletazos de los colores claros y estampados florales antes de que los grises y marrones invadan nuestro armario.
- Vestido camisero: si te atreves a seguir luciendo piernas sin medias, opta por uno de corte camisero con bailarinas o botines.
- Mono largo: aún puedes seguir aprovechando los monos largos que tanto has lucido en verano combinándolos con zapatos cerrados de tacón, maxi cinturón y una chaqueta.
- Maxi bolsos: deja atrás los modelos de rafia y recupera los modelos más grandes en tonos camel, burdeos o maquillaje de cara al otoño.
- Chaqueta tweed: demasiado fría para el crudo invierno, ideal para un outfit lady en el cambio de una temporada a otra.