Es uno de los rostros más bellos de la pequeña y la gran pantalla, por eso L'Oreal, que ya contó con ella como imagen de una de sus campañas la pasada primavera, ha vuelto a confiar en ella para su iniciativa 'Peluqueros contra el SIDA'. Junto al actor Marc Clotet, Blanca Suárez ha presentado una pulsera solidaria, cuyo objetivo es recaudar fonfos para la lucha contra esta enfermedad.
"No quiero transmitir qué solidaria es Blanca Suárez, solo quiero transmitir un mensaje, decir que a mi me importa esto y creo que nos debería importar a todos", explica la actriz. "Las personas a las que nos denominan públicas no tenemos que vernos en la obligación de levantar la voz, pero si que hay algo que te dice que, por el hecho de que haya gente que me conozca, sobre todo gente joven que puede seguir el mismo patrón, puedo dedicar mi tiempo a hablar sobre cosas importantes. Que la gente que habitualmente te sigue te escuche. Aunque solo sea un segundo, ya es mucho lo que hemos conseguido", prosigue.
"No hay nada peor que ver a alguien disfrazado"
Más allá de su concienciación social, y hablando sobre lo que ella misma califica como "lo más frívolo" de su profesión, Blanca asegura que, pese a lo radiante que aparece siempre en los medios, no sigue ningún tipo de dieta: "Me gusta mucho comer, y aunque la constitución ayude, las cosas acaban saliendo", dice entre risas. Y aunque entre sus hobbies se encuentre practicar deporte como el patinaje, reconoce que solo lo hace de forma esporádica "desgraciadamente no tengo demasiado tiempo para ello", cuenta.
Tampoco sigue un ritual demasiado estricto de belleza, pero si que lleva una serie de cuidados básicos que la actriz de 'El barco' considera imprescindibles: "en esta profesión la piel y el pelo sufren mucho, por lo que tienes que cuidarlo desmaquillándote bien, lavándote la cara al acostarse y al despertarse, utilizando tónicos, hidratantes, mascarillas, etc".
En cuestión de moda tampoco se muestra extravagante, ni se considera una 'Fashion victim': "Me preocupa lo justo. Me gusta estar al tanto de las últimas tendencias pero siempre teniendo en cuenta la comodidad que necesito para mi día a día. No me obsesiono", explica. Lo que sí ha aprendido es a no decir aquello de "de este agua no beberé" porque todo vuelve: "Mi madre siempre me decía que no dijera eso y tenía toda la razón, aquí estamos con mallas y hombreras que nunca pensábamos que acabaríamos poniéndonos", cuenta entre risas.
Eso sí, a pesar de que es consciente de que puede terminar vistiendo cualquier cosa y que tiene un equipo de estilistas que la asesoran, asegura que nunca llevaría algo que no fuera con ella: "Tengo muy en cuenta como soy yo, lo que me gusta y lo que no. Con qué me siento cómoda. No hay nada peor que ver a alguien disfrazada", asegura. Por eso, aunque sobre la alfombra roja siempre aparezca radiante con vestidos de alta costura, en su día a día dice no quitarse los pantalones vaqueros un básico de su armario con el que, también hoy, ha aparecido ante la prensa sin perder un ápice de estilo.