Con un look 'total white' y notas de color en los complementos, Carlota de Mónaco llegaba al hotel Excelsior de Venecia como estrella invitada a la Bienale. La princesa demostraba una vez más que es digna heredera del estilo de su abuela, Grace Kelly, y su madre, Carolina.
Para la ocasión, un acto de día, Carlota Casiraghi se decantó por un sencillo conjunto de blusa de seda y minifalda con ligeros volúmenes en la cadera en blanco roto, que contrastaba con unas altísimas sandalias nude y fucsias a juego con un clutch, y un chal en gris vigoré. Haciendo gala de una exquisita elegancia 'minimal', Charlotte lucía la melena al viento y unos pendientes de aro con brillantes.
Sobresaliente de nuevo el look de Carlota de Mónaco, una 'it girl' Real con sangre de diva de Hollywood.