La imposición de la Cruz Laureada de San Fernando es la condecoración militar de más alto rango de nuestro país que, además, no se imponía desde 1943. Por eso, la Familia Real ha vuelto a acudir junta (Sus Majestades los Reyes, los Príncipes de Asturias y la Infanta Elena) a un acto oficiado en el Patio de la Armería del Palacio Real. Para la ocasión, Doña Letizia y Doña Elena han elegido trajes de chaqueta en el mismo tono de azul, uno de los colores de la temporada, mientras que Doña Sofía se decantaba por el rosa palo.
Los 'héroes' del Regimiento de "Cazadores de Alcántara, 14 de Caballería", actual Regimiento de Caballería Acorazado "Alcántara 10", que protegieron en 1921 el repliegue de las tropas españolas en lo que se conoce como 'el desastre de Annual' han sido reconocidos con la Real Cruz Colectiva de San Fernando, el más alto estandarte castrense en España, en un acto de gran solemnidad presidido por los Don Juan Carlos y Doña Sofía, por Don Felipe y Doña Letizia, por la Infanta Elena, por diferentes miembros del Gobierno y las autoridades militares, y por parte de la Familia del Rey, como las infanta Pilar y Margarita, Carlos Zurita, el Infante don Carlos y su esposa, Ana de Francia.
Para la ocasión, Doña Letizia ha vuelto a dar buena cuenta de la elegancia a la que nos tiene acostumbrados, y se ha decantado por un discreto traje de chaqueta de tweed en azul azafata, con clutch a juego y salones con plataforma en color nude. La Infanta Elena, que ha mostrado una gran complicidad con la Princesa de Asturias, ha elegido el mismo tono que esta para su dos piezas, estampado en este color y blanco, que ha acompañado del clásico 2.55 de Chanel.
Doña Sofía, por su parte, se ha decantado por un conjunto en rosa palo, con originales detalles bordados en el mismo tono en las hombreras, y bolso de mano y 'peep-toes' a juego.
Tras el acto solemne en el Palacio Real, en el que las tropas iban vestidas con los uniformes de época, se ha celebrado un desfile por la calle Bailén de Madrid en homenaje a los caídos en la batalla que cambió los derroteros de la presencia española en Marruecos.