Kate Hudson está más guapa que nunca. Ya la vimos deslumbrar en Venecia y ahora ha vuelto a acertar en Toronto, con un vestido muy elegante blanco de Alexander McQueen con unos adornos de plata y hombreras. La manga larga lo hacían aún más refinado y el toque sexy se lo ponía una abertura en el centro de la falda que llevaba hasta la cadera.
Completó su estilismo con joyas de Tiffany & Co y zapatos de McQueen. Y no podemos obviar el peinado: melena lisa con raya hacia un lado. Si hubiera que sacarle un fallo a su estilismo serían los zapatos, blancos y de punta redonda, unas sandalias hubieran sido una mejor opción.