Desde su creación en 1854, Louis Vuitton ha mantenido una estrecha relación con el
mundo del arte. Siguiendo esta tradición, reforzada bajo la Dirección Artística de Marc
Jacobs, Louis Vuitton se complace en asociarse con la primera retrospectiva dedicada a la
artista japonesa Yayoi Kusama.
Esta exposición, que invita a los espectadores a sumergirse en el mundo de Kusama, ha
estado viajando desde el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en Madrid al
Centre Pompidou en París, y del Tate Modern en Londres llega ahora al Whitney Museum
de Nueva York donde se inauguró el pasado martes día 10 de julio.
Louis Vuitton quiere rendir homenaje a esta artista excepcional por quien Marc Jacobs,
Director Artístico de la Maison, siente profunda admiración. Una colección, fruto de la
colaboración entre Yayoi Kusama y Marc Jacobs, que interpreta las obras más
emblemáticas de la artista.
Fue en el año 2006 cuando Marc Jacobs conoció a Yayoi Kusama en Tokio. Como
coleccionista de arte, Marc Jacobs es un admirador de las pinturas y esculturas de
Kusama: “El carácter obsesivo y la inocencia de su trabajo me emocionaron. Consigue
compartir su visión del mundo con nosotros.” La admiración es mutua: Kusama, cuyos
trabajos incluyen muchas performances que examinan la ropa y el cuerpo, tiene un
tremendo respeto por la creatividad de Marc Jacobs. Una foto de este encuentro entre
ambos decora hoy día la pared del estudio Kusama en Tokio.
Los puntos de arranque de esta colección fueron “obsesión” y “en serie”. Los
emblemáticos bolsos de Louis Vuitton, la colección de ready-to-wear, los zapatos,
accesorios, relojes y bisutería se convirtieron en el lienzo ideal para los estampados
orgánicos y en serie de Kusama.
En intensos e híbridos colores, los lunares cubren los productos por todas partes,
mostrando las ilimitadas posibilidades de jugar con escalas, colores y densidades.
Cuando surge la figura “Kusamesca”, los estampados hacen que la mirada entre en un
juego caleidoscópico. Sin punto medio, sin comienzo ni fin, esta alucinación también se
plasma sobre los escaparates de las tiendas Louis Vuitton de todo el mundo con sus
característicos motivos: Esculturas de tentáculos biomórficos llamados “Beginning of the
Universe”, flores denominadas “Eternal blooming flowers in my mind” y especialmente los
lunares rojos sobre fondo blanco a los que la propia Kusama se refiere como “Selfobliteracion”.
Para la artista, que concibe su vida como “un lunar perdido entre millones de lunares”,
esta colaboración le permitirá mostrar su infinidad de lunares por todo el mundo y
transmitir su mensaje “Love Forever”. “Le permitirá aumentar su audiencia y aquella del
arte contemporáneo en general” - concluye Marc Jacobs. “La tarea que Louis Vuitton ha
realizado siempre.”